
La falta de estadísticas actualizadas impide dimensionar la siniestralidad real en la extracción
La electrocución de un joven haitiano de 23 años en un hoyo de extracción de larimar en Barahona vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de esta actividad minera y la opacidad en el registro de accidentes mortales, un tema que trasciende lo local y cuestiona la supervisión estatal.
Minu Saint, de 23 años y residente en el distrito municipal de Bahoruco, murió electrocutado el pasado miércoles mientras trabajaba en la mina de Las Filipinas, en la provincia de Barahona. El médico legista, en presencia de un representante del Ministerio Público, determinó que falleció al entrar en contacto con una instalación eléctrica dentro de la excavación. Su cadáver fue llevado a la morgue del Hospital Jaime Mota.
La muerte se suma a una serie de accidentes laborales ocurridos durante décadas en las montañas de Bahoruco, donde la extracción de larimar es una importante fuente de ingresos para numerosas familias. Según cifras atribuidas al Ministerio de Energía y Minas y citadas por en septiembre de 2025, alrededor de 30 trabajadores han perdido la vida desde el inicio de la explotación en 1974, por derrumbes, asfixia, electrocuciones y caídas. Otra información de julio de 2026 menciona 19 fallecimientos por accidentes eléctricos desde 2017, cifra que no constituye un balance histórico.
Trabajadores de la mina denunciaron que algunos accidentes mortales no llegan a conocerse públicamente, especialmente cuando las víctimas son haitianos, cuyo cadáver es trasladado rápidamente para sepultura sin que el suceso trascienda. Señalan que cuando la víctima es dominicana, familiares y allegados suelen divulgar el deceso. Estas versiones no han sido confirmadas por las autoridades y, de ser ciertas, dificultarían la recopilación de estadísticas precisas sobre la siniestralidad.
El caso evidencia la necesidad de que el Ministerio de Energía y Minas ofrezca un informe actualizado sobre el número de trabajadores fallecidos, las circunstancias de los accidentes y las medidas de prevención implementadas. La explotación del larimar, piedra semipreciosa de creciente demanda internacional, plantea un desafío de supervisión y protección laboral que involucra a autoridades nacionales y a la comunidad minera de Barahona.










