
Empresarios respaldan no intervenir y reforzar frontera; exportaciones a Haití suman 812.4 millones de dólares
La escalada del conflicto armado en Haití y el refuerzo de controles fronterizos ponen a prueba el comercio binacional. Dirigentes empresariales dominicanos priorizan la seguridad y advierten posibles interrupciones temporales.
República Dominicana enfrenta un delicado equilibrio entre seguridad y comercio ante la escalada del conflicto armado en Haití. Tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños, el Gobierno dominicano reforzó los controles fronterizos y decidió no intervenir directamente en la coyuntura, medidas respaldadas este martes por dirigentes empresariales y comerciales.
El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, aseguró que las exportaciones hacia Haití se han mantenido estables y que no ha habido una caída importante. Las exportaciones a ese destino alcanzaron los 812.4 millones de dólares solo hasta septiembre de este año, una cifra significativa para la economía dominicana. El presidente del Conep, Celso Juan Marranzini, enfatizó que ‘lo primero es la seguridad y después el comercio’, y respaldó un cierre temporal de mercados si es necesario.
El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, explicó que el hostigamiento de las bandas haitianas ha desplazado el comercio desde Jimaní hacia Elías Piña, y que los comerciantes pagan hasta 5,000 dólares semanales para que las bandas permitan el traslado de productos dominicanos en territorio haitiano. Esta situación incrementa la inseguridad y encarece el acceso de la población haitiana a productos básicos.
Los empresarios dominicanos esperan que las interrupciones comerciales y la lucha contra las bandas sean por corto tiempo, pero se mantienen alerta. La comunidad internacional sigue de cerca la crisis haitiana, que impacta directamente en la economía dominicana y en la estabilidad regional, mientras el país prioriza la seguridad fronteriza.









