Al llegar al desde los y del Caribe de Cartagena 2006 con 97 medallas en el cuello de atletas dominicanos, , a sazón secretario de Deportes, planteó que la meta del país debía girar en torno a superar las 200 medallas en el certamen.
El Jay estaba convencido del potencial.
después no se ha dejado de mejorar en el , pero todavía falta un techo grande para las 200.
En , llegó con 12 años en fila de ausencia por boicot político a Los Ángeles y Seúl, y allí mostró al mundo que no había techo para un país pequeño desafiar a las potencias.
Fue quinto ( ) y el gran mensaje enviado fue la capacidad de desarrollar una estructura productora de medallas a nivel industrial.
Obvio, eso requiere de tantos y del preparado que cuesta mantener y el gobierno de La Habana ya no dispone del combustible que requiere mover esa maquinaria.
Va desde la identificación temprana para determinar en qué puede ser bueno cada niño hasta disponer de las instalaciones, alimentación y utilería, con los técnicos que preparen ese talento.
No hay fórmula mágica.
Ni los petrodólares de las monarquías de Medio Oriente lo compran.
Tiene que haber , y un.
Que en 2006 la República Dominicana haya ganado 97 medallas y que haya tomado 20 años llegar a 150 requiere profundizar.
Sin embargo, no hay una mina de , o.
Repetir ciclos no es automático, requiere de mucho e inteligente trabajo, de la federación, técnicos y fondos.
El no lo es todo.
De hecho, no funciona si no hay.
, con casi 40 años invirtiendo y su expertise empresarial al voleibol, no tira la toalla con ver a las en un.
Pero conocer el deporte profundamente le enseñó lo complicado de ese objetivo.
En deporte nada está garantizado..











