SEÚL.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca celebrar este año una nueva cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, después del fallido intento de 2025. Para facilitar el acercamiento, Washington redujo de forma sustancial los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur.
Sin embargo, el escenario actual es diferente al de 2018. Corea del Norte llega fortalecida por sus vínculos con Rusia, una economía que ha logrado mantenerse a flote y un arsenal nuclear que Pionyang no muestra disposición a abandonar.
“En los últimos tiempos, la posición de Corea del Norte se ha fortalecido considerablemente. Su economía se mantiene más o menos a flote y parece haber recibido muchos activos de Rusia”, explicó a EFE Joung Eun-lee, investigadora del Instituto para la Unificación Nacional de Corea (KINU).
Trump reduce ejercicios militares
La primera señal de acercamiento llegó cuando Trump ordenó reducir “sustancialmente” los ejercicios conjuntos Ulchi Freedom Shield (UFS), apenas horas antes de su inicio el pasado lunes.
La medida busca disminuir las tensiones con Pionyang y crear condiciones favorables para un eventual encuentro entre Trump y Kim.
Posteriormente, Trump afirmó en Washington que el líder norcoreano ya había respondido a sus contactos, intercambios que calificó de “muy positivos”. Luego aseguró que contempla reunirse con Kim este año.
No obstante, la investigadora Joung consideró que esta vez Pionyang podría exigir concesiones más importantes que en anteriores negociaciones.
Pionyang rechaza desnuclearización
Trump se ha jactado de mantener una buena relación con Kim y de haberse reunido con él en tres ocasiones entre 2018 y 2019. Sin embargo, aquellos encuentros terminaron sin acuerdos sobre la desnuclearización de Corea del Norte.
Desde entonces, Pionyang ha descartado renunciar a su arsenal nuclear. Trump estimó recientemente que el país posee 57 armas nucleares “muy poderosas”, mientras Seúl calculó este jueves que la cifra podría situarse entre 80 y 120.
La experta Gabriela Bernal, del Centro Europeo para Estudios de Corea del Norte, señaló a EFE que Trump parece mostrar mayor flexibilidad en el asunto nuclear.
A su juicio, el resultado dependerá de cuánto esté dispuesto el mandatario estadounidense a apartarse de una negociación centrada inicialmente en la desnuclearización y las sanciones.
Rusia fortalece a Corea del Norte
La posición de Pionyang también se ha fortalecido por su alianza con Moscú, que incluye un acuerdo firmado en 2024 con compromisos de asistencia mutua en caso de agresión.
Rusia ha proporcionado divisas y bienes a Corea del Norte a cambio de soldados, armas y municiones para la guerra contra Ucrania. Esta cooperación también ha permitido a Pionyang adquirir experiencia de combate y mayor margen frente a las sanciones internacionales.
Lee Ho-ryung, investigadora sénior del Instituto Surcoreano de Análisis de Defensa (KIDA), afirmó que Corea del Norte se ha liberado considerablemente de las restricciones económicas gracias al aumento de sus intercambios comerciales con China y Rusia.
Kim enfría las señales de Trump
El intento de Trump enfrenta además el antecedente de su fallido esfuerzo por reunirse con Kim durante su visita a Corea del Sur el año pasado, con motivo de la cumbre de la APEC.
Bernal consideró posible una reunión en noviembre, cuando Trump visite China para una nueva cumbre de la APEC, pero advirtió que dependerá de que Kim acepte el encuentro.
Mientras tanto, Pionyang mantiene una postura distante y no parece dispuesto a retomar el diálogo en los términos planteados por Washington.
Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, restó importancia a la reducción de los ejercicios UFS y afirmó que disminuir su duración o escala no cambia su naturaleza “hostil”, según un comunicado difundido por el medio estatal KCNA.
También aseguró desconocer la supuesta comunicación reciente entre Trump y Kim, aunque sostuvo que la relación entre ambos líderes “sigue siendo” excelente.










