El oficialismo dominicano inicia nueva fase con miras a elecciones y organización interna
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) inaugura este domingo su octava etapa institucional con la juramentación de Luis Abinader como presidente del partido, acompañado por Juan Garrigó Mejía como secretario general y Gloria Reyes como secretaria de organización. El acto se realizará a las 9:00 de la mañana en el Club San Carlos, Distrito Nacional.
La juramentación de las nuevas autoridades del PRM marca un hito en la política dominicana, ya que el presidente de la República asume directamente la presidencia del partido. Juan Garrigó Mejía, quien renunció a su cargo de viceministro, será el secretario general, mientras que Gloria Reyes ocupará la secretaría de organización. Las nuevas autoridades estarán al frente por los próximos cuatro años.
Desde su fundación el 9 de septiembre de 2014, tras la crisis y división del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el PRM ha experimentado una rápida evolución. En sus inicios, Andrés Bautista y Jesús Vásquez Martínez lideraron la organización. Para las elecciones de 2016, con solo dos años de existencia, postularon a Luis Abinader y Carolina Mejía, obteniendo 1,613,222 votos (34.98%).
En 2018, la XVIII Convención Nacional Ordinaria Claudio Caamaño Grullón eligió a José Ignacio Paliza como presidente y a Carolina Mejía como secretaria general, apostando por la renovación generacional. En 2019 se consolidó el partido, y en 2020 alcanzó la presidencia de la República por primera vez. En 2022, la XXI Convención Nacional dedicada a José Rafael Abinader Wasaf ratificó a las autoridades y amplió la Dirección Ejecutiva.
Con la experiencia de gobierno, el PRM estructuró una coalición de 22 partidos que le permitió ganar en todos los niveles en 2024, consolidándose como la principal fuerza política del país. Este año, en el cierre de su XXIV Convención Nacional Ordinaria, dedicada a Orlando Jorge Mera, el partido ingresó a su séptima etapa institucional. Ahora, con Abinader al frente, el reto es organizar un proceso para una boleta electoral no solo presidencial, sino también municipal y congresual, lidiando con los problemas del día a día del Gobierno.











