La confusión entre provincia y municipio afecta la identidad y la organización territorial
Un análisis de Rafael Peralta Romero revela que dieciocho de las 32 provincias dominicanas llevan el mismo nombre que su municipio cabecera, lo que genera confusión y plantea la necesidad de renombrarlas para clarificar la identidad territorial.
Más de la mitad de las provincias de República Dominicana, dieciocho en total, comparten nombre con su municipio cabecera, según un artículo de Rafael Peralta Romero. Esta situación ha creado la falsa percepción de que la provincia es la ciudad principal donde funcionan la Gobernación, el Tribunal de Primera Instancia y otras dependencias estatales, y dificulta diferenciar la capital provincial de la demarcación mayor que abarca los demás municipios. La confusión se extiende al uso del término ‘ascenso’ cuando se crea una provincia, aplicado al municipio que pasa a ser cabecera, lo que refuerza la idea errónea de que un municipio fue ‘ascendido’ a provincia.
El autor señala que no es extraño leer comunicados y declaraciones en los que representantes de un municipio solicitan al Congreso ‘elevarlo’ de categoría, ignorando que una provincia es la suma de varios municipios y distritos municipales, y que ninguno pertenece a otro. Cada municipio cuenta con su propio gobierno local y elementos de identidad, como su gentilicio. Así, quien es yumero no es higüeyano, los sancheros no son samaneses, los tamborileños no son santiagueros ni santiaguenses, y los sabanalamarinos no son hatomayorenses.
La provincia es un ente jurídico, pero no popular, con poca capacidad para aglutinar a sus habitantes. Lo que la gente evoca es su municipio, donde reposan sus vínculos entrañables: acta de nacimiento, partida de bautismo, educación básica y amigos de infancia. Cuando se añora a La Vega o La Romana, se piensa en el municipio, no en la provincia. Cuando se dice que ‘los veganos son buenos todos’, no se incluye a jarabacoenses ni constanceros, aunque esos municipios formen parte de la provincia La Vega, mas no del municipio.
En 1952 fue fundada la provincia Salcedo, formada por los municipios Salcedo, Tenares y Villa Tapia. Cincuenta y cinco años después, sus habitantes consintieron en cambiar el nombre de la provincia, jamás del municipio, y mediante la Ley 389-07 quedó establecido que se llamara Hermanas Mirabal. Los salcedenses siguieron siendo salcedenses. Lo que ocurrió con Salcedo es lo que conviene que suceda con las dieciocho provincias nombradas igual que su municipio capital: Montecristi, Dajabón, Puerto Plata, Santiago, La Vega, Samaná, Pedernales, San Juan, Azua, Barahona, Monte Plata, San Pedro de Macorís, La Romana, Hato Mayor, El Seibo, San José de Ocoa, San Cristóbal y Santo Domingo. Es cuestión de actuar con buen sentido y legislar con buen juicio.










