La máxima corte mantiene por ahora los bloqueos a las restricciones y los estados conservan sus reglas para noviembre
El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó este lunes, por ahora, la petición del Gobierno de Donald Trump para poner en marcha nuevas restricciones al voto por correo de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, en una disputa que marca el pulso entre la Casa Blanca y los estados por las reglas electorales.
La decisión permite que los estados mantengan sus procedimientos actuales para enviar y recibir las papeletas. El tribunal mantiene así los bloqueos previos de un juez federal de Boston y de otro juez federal en Washington, que habían frenado la normativa, mientras continúa el litigio sobre su legalidad.
Los jueces Samuel Alito y Clarence Thomas discreparon de la decisión. Brett Kavanaugh coincidió en que las nuevas reglas no deben aplicarse en las elecciones de 2026, aunque dejó abierta la posibilidad de que la normativa tenga respaldo legal en el futuro. Kavanaugh consideró que los estados y autoridades electorales no disponen de tiempo suficiente para implementar los cambios antes de los comicios.
La Administración Trump defendió las medidas como una forma de reforzar la seguridad y la integridad del voto por correo, mientras que sus detractores argumentaron que el USPS se excedía en sus competencias y que los nuevos requisitos podían dificultar el voto de ciudadanos cuyas papeletas no cumplieran las nuevas condiciones.
La disputa se produce cuando algunos estados ya han comenzado a distribuir papeletas por correo para las elecciones del 3 de noviembre, en las que estarán en juego los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. El voto por correo constituye una parte relevante del sistema electoral estadounidense, aunque las normas para solicitar, enviar y contabilizar las papeletas varían entre los estados, diversidad que ha sido uno de los principales puntos de conflicto de la ofensiva de Trump.











