
El régimen de Ortega y Murillo abandona otro foro regional en medio de críticas por su deriva autoritaria
Nicaragua notificó su salida del Parlamento Centroamericano (Parlacen), confirmada este domingo por la AFP, sumándose a su retiro de la OEA en 2023 y de otros organismos internacionales. La decisión se da en un contexto de rechazo a las reformas que consolidan el poder de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El gobierno de Nicaragua comunicó al Parlamento Centroamericano (Parlacen) su decisión de retirarse del organismo, según confirmó este domingo la. La salida fue notificada el sábado a la directiva del foro, cuya presidenta, la diputada guatemalteca Karla Gutiérrez, señaló que el tema será presentado ante el plenario tras una sesión.
La medida ocurre luego de que los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) acordaran crear un grupo para tratar con Managua el «desmantelamiento» de la democracia en Nicaragua. Ortega, en la presidencia desde hace casi dos décadas, anunció en julio que Nicaragua dejaría de celebrar elecciones, y en septiembre la Asamblea aprobó una reforma constitucional que prohíbe la participación electoral a personas vinculadas con intentos de golpe de Estado, «traidores a la patria» o que soliciten intervención militar o bloqueos económicos.
El mandatario izquierdista acusa a la oposición de haber intentado derrocarlo en 2018 con apoyo de Estados Unidos, durante protestas cuya represión dejó unos 300 muertos según la ONU y empujó al exilio a cientos de miles de opositores. Sin explicar los motivos, Managua dijo que tomaba la determinación de salir del Parlacen «en ejercicio pleno de su derecho de soberanía», según el texto divulgado por medios nicaragüenses en el exilio.
El Parlacen, con sede en Ciudad de Guatemala y cuyas resoluciones no son vinculantes, lo completan Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y República Dominicana. Es blanco de críticas por otorgar inmunidad a integrantes que enfrentan acusaciones de corrupción en sus países, incluidos presidentes que tienen asegurada una silla al concluir sus mandatos. Nicaragua había mantenido una importante influencia en el Parlacen e impulsó la incorporación de China y Rusia como observadores. En los últimos años, Nicaragua también se ha desvinculado de otros espacios internacionales como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Unesco.










