
Con inversión de US$142 millones, el Gobierno busca cerrar brecha de agua potable y planifica expansión a 10 metros cúbicos
El presidente Luis Abinader inauguró este domingo la ampliación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, una obra de US$142 millones que aportará 136.9 millones de galones diarios de agua potable a casi dos millones de habitantes de Santo Domingo Este y Norte, en un contexto de déficit histórico de planificación hídrica en el Gran Santo Domingo.
La ampliación, ejecutada por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), se desarrolló en dos fases: recuperación de 45 millones de galones diarios y ampliación de otros 45 millones, hasta totalizar 136.9 millones. Incluye un trasvase de 22.8 millones de galones diarios hacia Santo Domingo Norte. El director de la Caasd, Felipe ‘Fellito’ Suberví, destacó que en cuatro años se construyó una nueva estación de bombeo, cuatro tanques reguladores y más de 52 kilómetros de redes de gran diámetro.
Abinader subrayó que ‘desde el año 2004 no se construye, ni se planifica ningún acueducto para el Gran Santo Domingo’ y defendió la continuidad de las políticas públicas: ‘estamos planificando y dejando las soluciones en proceso como tiene que funcionar un Estado con continuidad y con seguimiento, y no parando las obras de otro Gobierno’. Anunció que en el tercer trimestre de este año mejorarán unos dos metros cúbicos más con el acueducto de Haina, beneficiando a Santo Domingo Oeste y el Distrito Nacional.
El Gobierno proyecta extender la oferta de agua en 10 metros cúbicos: uno para Cotuí y nueve para la capital. El proceso de precalificación de empresas se abrirá en marzo y la licitación se adjudicará a mediados de año, con una duración estimada de dos años y medio a tres años. ‘Esa será la solución definitiva por 20 años para el Gran Santo Domingo’, afirmó el mandatario, quien reconoció que la obra será concluida por el próximo Gobierno.
La iniciativa se enmarca en un esfuerzo por fortalecer la seguridad hídrica de la capital dominicana, una demanda creciente de una población urbana en expansión. Suberví aseguró que la obra ‘fortalece la seguridad hídrica del Gran Santo Domingo para las próximas décadas’ y permitirá aumentar la presión, constancia y producción de agua potable, ‘lo cual era difícil de lograr en tiempo atrás’.











