Exposición itinerante busca preservar memoria de generaciones de españoles que contribuyeron al país
La Fundación de la Inmigración Española en la República Dominicana (FINMIESP) y la Embajada de España inauguraron en Santiago la exposición ‘La inmigración española en la República Dominicana: una historia que contar’, un recorrido por la influencia española en la economía, la educación, la arquitectura y la cultura dominicana desde finales del siglo XIX.
La muestra, que se exhibe en la Casa Club del Centro Español de Santiago de los Caballeros, reconstruye mediante 24 paneles procesos y acontecimientos que permiten comprender la influencia de distintas generaciones de inmigrantes españoles. Los organizadores señalan que, aunque República Dominicana recibió contingentes menores que otros países americanos, la trascendencia de la inmigración española supera su dimensión numérica y dejó aportes significativos en actividades productivas, instituciones académicas, manifestaciones culturales y comunidades que todavía conservan parte de ese legado.
El acto fue encabezado por Juan Lendoiro, presidente del Centro Español de Santiago, y José Vitienes Colubi, presidente de FINMIESP, con la presencia de la embajadora del Reino de España en la República Dominicana, Lorea Arribalzaga Ceballos. También participaron integrantes de las juntas directivas de ambas instituciones, expresidentes y socios fundadores del Centro Español, así como Ana Corripio de Barceló, miembro de la directiva de FINMIESP; Piero Espinal, director del Regional de Santiago, y el historiador Edwin Espinal, entre otras personalidades.
El recorrido expositivo parte de los vínculos históricos y diplomáticos entre España y la República Dominicana y examina las circunstancias económicas, sociales y políticas que impulsaron a sucesivas generaciones de españoles a abandonar su país y establecerse en territorio dominicano. Entre sus capítulos destaca la llegada de refugiados republicanos españoles a partir de 1939, como consecuencia de la Guerra Civil Española, y la inmigración agrícola de mediados del siglo XX, vinculada a acuerdos hispano-dominicanos que propiciaron el establecimiento de familias españolas en distintas comunidades rurales.
La iniciativa abre un recorrido nacional y convoca a inmigrantes y descendientes a compartir sus archivos familiares para preservar una memoria que forma parte de la historia del país. Profesores, intelectuales, artistas y profesionales encontraron acogida en el país y contribuyeron al desarrollo de las artes, la educación superior, la literatura y otras expresiones de la vida intelectual dominicana.










