
El cambio climático y las temperaturas récord aceleran el mercado de climatización en República Dominicana
Las importaciones de equipos de climatización y sus partes casi se triplicaron en la última década, al pasar de 55.6 millones de dólares en 2017 a 150.9 millones el año pasado, un crecimiento de 171.4 %, impulsado por el aumento de las temperaturas, según la Dirección General de Aduanas y el sector.
El verano que concluyó el mes pasado dejó temperaturas históricas en varias ciudades de República Dominicana, y no fue un fenómeno aislado. En 2024 se registraron hasta 41.4 grados Celsius en Boca de Mao, provincia Valverde, y a principios de julio de 2026 el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) reportó récords como los 39.9 °C en Sabaneta, Santiago Rodríguez, superando los 38.5 °C de 1964. También se registraron máximas en Mao (38.4 °C), Jimaní (37.1 °C) y Santo Domingo Este (36.6 °C). El 30 de agosto de 2025, el Indomet emitió una alerta de calor.
Este escenario climático ha impulsado el mercado de los acondicionadores de aire. Marcelo Ureña, asesor de la Asociación de Importadores de Refrigeración y Acondicionadores de Aire (AIRA), indicó que cada año ingresan entre 650,000 y 700,000 unidades al país. Los 30 miembros del gremio, que incluyen algunas de las principales tiendas de electrodomésticos, importan alrededor del 85 % de los equipos. Ureña atribuye la expansión del sector a la demanda asociada a las temperaturas y señaló que solo entre diciembre y marzo hay un breve receso en las ventas.
Las importaciones de equipos para climatizar y sus partes alcanzaron su pico en junio pasado, con 15.8 millones de dólares, según la DGA. El crecimiento del sector no solo responde al calor, sino también a un cambio en los hogares dominicanos: la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar) de 2022 mostró que el 19.1 % de las viviendas tenía aire acondicionado, mientras que en 2024 la cifra subió a 28.7 %.
El fenómeno de las altas temperaturas y la mayor demanda de climatización se enmarca en una tendencia regional y global de adaptación al cambio climático. Aunque el texto original no menciona explícitamente la diáspora ni otros países, el caso dominicano refleja cómo los eventos climáticos extremos están reconfigurando el consumo y la economía de los hogares.











