La inversión turística en Pedernales plantea un desafío nacional de formación y encadenamiento productivo
El Ministerio de la Presidencia situó en septiembre de 2026 la inversión estimada de Cabo Rojo en unos US$3,000 millones, con US$1,200 millones para su fase inicial y tres hoteles en construcción. El primer hotel abriría en febrero de 2027, lo que exige preparar al territorio para aprovechar la oportunidad.
La magnitud de Cabo Rojo, en Pedernales, trasciende la obra física: con una inversión estimada de US$3,000 millones y unos US$1,200 millones en su fase inicial, el proyecto prevé tres hoteles en construcción y la apertura del primero en febrero de 2027. La pregunta central es qué lugar ocupará la gente de Pedernales en la economía que está naciendo.
La tesis planteada es que Pedernales necesita un calendario de capacidades junto al calendario de infraestructura: cada apertura prevista debería tener respuesta en trabajadores preparados, proveedores habilitados y servicios públicos disponibles. La construcción demanda determinadas ocupaciones y la operación hotelera requiere otras, por lo que anticipar esa transición permitiría que el empleo generado durante las obras encuentre continuidad en una economía más diversa y permanente.
Se propone un programa de preparación productiva provincial que reúna al Fideicomiso Pro-Pedernales, los ayuntamientos, el Infotep, las empresas y las organizaciones locales. Su primera tarea sería identificar las plazas de trabajo y las compras previstas, contrastarlas con las capacidades existentes y resolver las brechas con capacitación, asistencia técnica, financiamiento o infraestructura compartida, con responsables y plazos concretos.
En octubre de 2026, estudiantes de Pedernales visitaron la Escuela de Formación Técnico Profesional Guarocuya, en Barahona, para conocer programas vinculados al turismo y los servicios. Ese acercamiento debe continuar con formación accesible, prácticas y colocación laboral, con resultados medidos por las personas que consiguen empleo, permanecen en él y progresan. Además, el Ministerio de Agricultura ha promovido una estrategia para vincular la producción agropecuaria del Sur con la demanda turística, lo que exige calidad, volúmenes constantes y entregas oportunas.










