Altos mandos militares advierten sobre los riesgos de una intervención armada
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha trasladado al presidente Donald Trump serias advertencias acerca de los peligros que entrañaría lanzar una ofensiva militar contra Irán. Según los informes internos, la operación podría derivar en un conflicto de larga duración con un número significativo de bajas estadounidenses.
Las advertencias, que forman parte de los procedimientos habituales previos a cualquier despliegue, han circulado tanto en el Pentágono como en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, de acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto y miembro destacado del equipo de seguridad nacional, figura entre los expertos que han expresado preocupación por las amenazas que conllevaría una intervención en territorio iraní.
Horas después de difundirse estas informaciones, el propio Trump las desmintió mediante un mensaje en su red Truth Social. El mandatario calificó de «noticias falsas» las versiones que atribuyen a Caine una postura contraria a declarar la guerra a Irán.
Actualmente, Estados Unidos mantiene el mayor despliegue militar en Oriente Medio desde la invasión de Irak en 2003. Dos portaaviones —el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford— junto a sus respectivos grupos de ataque, operan en el mar Arábigo y zonas aledañas listos para actuar.
Mientras se endurece la retórica desde Washington, las negociaciones diplomáticas con Irán continúan. La próxima reunión, prevista para este jueves en Ginebra, podría ser determinante para rebajar la creciente tensión entre ambas naciones.









