El secretario de Estado apuesta por las conversaciones bilaterales con La Habana
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó este miércoles su confianza en que las negociaciones diplomáticas entre Washington y La Habana produzcan “un buen resultado” para los ciudadanos cubanos. Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca encabezada por Donald Trump, Rubio afirmó: “Hablaremos con ellos, trabajaremos en ello; queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado. Tiene que haberlo”.
El jefe de la diplomacia estadounidense describió a la isla como un país con “muchos problemas”, gobernado “por un grupo de comunistas incompetentes”. Según Rubio, el conglomerado Gaesa, controlado por el Ejército cubano, maneja el 70 % de la economía insular sin que sus ingresos beneficien a la población. Estas declaraciones se enmarcan en la creciente presión de Washington para que el régimen emprenda reformas económicas y políticas sustanciales.
Desde la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por fuerzas estadounidenses en enero, la administración Trump ha intensificado sus exigencias a Cuba. El mandatario amenazó con “tomar el control” de la isla, mientras La Habana denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar. Sin embargo, ambos gobiernos mantienen canales de diálogo discreto que incluyen la reciente visita del director de la CIA, John Ratcliffe, y la participación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del general Raúl Castro, en las conversaciones.
Este doble canal —presión pública y negociación reservada— constituye la estrategia actual de la Casa Blanca para intentar provocar cambios en el modelo político y económico de la mayor de las Antillas, combinando la amenaza con la diplomacia directa.








