Las figuras del circuito acortan comparecencias como medida de presión
Las principales estrellas del tenis profesional materializaron su protesta por la distribución de ingresos en Roland Garros durante la jornada de medios, limitando sus intervenciones ante la prensa a 15 minutos exactos. La acción simboliza el reclamo de que los torneos Grand Slam destinen un porcentaje mayor de sus ganancias a la bolsa de premios, actualmente por debajo del 22 % que ofrecen en promedio las demás competencias ATP.
La bielorrusa Aryna Sabalenka, líder del ranking femenino, fue quien encendió la mecha semanas atrás al amenazar con un posible boicot. «Como número uno debo alzar la voz por todos: los de menor nivel, los lesionados y las futuras generaciones», afirmó. La directora del torneo, Amelie Mauresmo, descartó ajustes en la dotación de esta edición, que creció un 9,5 % hasta 61,7 millones de dólares, aunque aseguró que las demandas no se toman a la ligera y llamó al diálogo para evitar una huelga.
Iga Swiatek, ganadora de cuatro de las últimas seis ediciones en París, también recortó su comparecencia y subrayó que el objetivo es que «la voz de los tenistas sea más escuchada». El italiano Jannik Sinner, máximo candidato al cetro masculino, señaló que la movilización busca sembrar cambios de cara al futuro y confía en que el próximo año puedan cosechar los frutos de esta presión colectiva. Ninguna estrella descartó de plano la posibilidad de un paro si no se alcanzan acuerdos satisfactorios. El ambiente en el vestuario refleja una determinación colectiva pocas veces vista en el circuito profesional.









