La entrada de la empresa vietnamita al mercado local enciende el debate sobre seguridad y soberanía
Mientras el gobierno defiende la legalidad del proceso, analistas internacionales cuestionan si la llegada de Viettel, vinculada al ejército vietnamita, es una decisión estratégica acertada para República Dominicana en el actual escenario de tensión entre Estados Unidos y China.
La discusión sobre la entrada de Viettel al mercado dominicano de telecomunicaciones no se limita a la legalidad del proceso, que el presidente del INDOTEL, Guido Gómez Mazara, ha defendido públicamente, sino que se extiende a sus implicaciones geopolíticas, un aspecto que muchos consideran igual de relevante para el futuro del país.
Viettel no es una empresa privada cualquiera: es propiedad del Estado vietnamita y está vinculada al Ministerio de Defensa, lo que la convierte en un operador de infraestructura crítica en un sector tan sensible como las telecomunicaciones. Este detalle, aunque no implica necesariamente una amenaza, sí genera preguntas inevitables sobre la soberanía nacional.
El contexto internacional no ayuda a calmar los ánimos: la pugna entre Estados Unidos y China por el dominio tecnológico y económico hace que cualquier alianza con empresas de países con vínculos con Pekín sea vista con lupa. Vietnam, aunque tiene diferencias históricas con China, mantiene una relación comercial importante con ese país, lo que añade capas de complejidad a la decisión dominicana.
Los defensores de la medida, incluido el presidente Luis Abinader, destacan los beneficios para los consumidores: más competencia, mejores precios y mayor calidad en un mercado que históricamente ha sido criticado por su alta concentración. Sin embargo, los críticos insisten en que una decisión de Estado no puede evaluarse solo por su impacto económico inmediato.
El debate está abierto, y República Dominicana debe decidir si la entrada de Viettel es un paso hacia la modernización o una jugada riesgosa en el tablero geopolítico global.










