El jurista defiende la libertad del CNM y recuerda la tradición de presidentes en la elección.
El jurista y diplomático Olivo Rodríguez Huertas advirtió que imponer al presidente Luis Abinader y al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) que escojan solo a un juez de carrera para presidir la Suprema Corte de Justicia (SCJ) sería una «camisa de fuerza» injusta, y abogó por mantener la tradición de que el mandatario influya en esa designación.
En una entrevista en D’Agenda, Rodríguez Huertas reconoció que hay magistrados de carrera con condiciones para el cargo, pero subrayó que el país cuenta con juristas externos a la carrera judicial igualmente competentes. Recordó que desde 1997, con Jorge Subero Isa, quien no provenía de la carrera judicial, la Suprema Corte fue modernizada y su gestión es valorada positivamente.
El también diplomático señaló que la práctica dominicana ha sido que los presidentes de la República, como Leonel Fernández y Danilo Medina, hayan recomendado al presidente de la SCJ, y que limitar esa facultad no sería justo. «No se le puede poner una camisa de fuerza al presidente Abinader», insistió, defendiendo la discrecionalidad del CNM.
Rodríguez Huertas explicó que, por ley, el 75% de los jueces de la SCJ deben ser de carrera, pero el 25% restante puede provenir de otras instancias, como el Ministerio Público o juristas de trayectoria. Esto permite que figuras externas, como el doctor Fernando Langa, sean consideradas para presidir el alto tribunal.
El jurista destacó las cualidades de Langa, a quien conoce personalmente, y lo describió como un abogado de ejercicio, académico y preocupado por la educación. Además, reconoció las gestiones de Mariano Germán Mejía y Luis Henry Molina, y recordó que el presidente de la SCJ también preside el Consejo del Poder Judicial, un rol de gestión y administración clave para el sistema de justicia.








