El líder religioso llama a la oración y al arrepentimiento colectivo para superar la crisis
En un video que circula en redes, el apóstol Odule Bitol instó a Haití a un arrepentimiento colectivo y a regresar a Dios. Su mensaje, que combina fe y política, se suma a otras voces religiosas en la región que ven en la espiritualidad una salida a las crisis.
El ministro cristiano y apóstol Odule Bitol hizo un llamado a la población haitiana a asumir un arrepentimiento colectivo y regresar a Dios, al considerar necesaria una reconstrucción espiritual para superar la crisis que atraviesa el país. En un video difundido públicamente, Bitol presentó su propuesta de transformación para Haití, asegurando que la salida a la crisis multidimensional que enfrenta el territorio no reside únicamente en acciones físicas o políticas, sino en una reconexión con la fe en Jesucristo.
El mensaje de Bitol se enmarca en una tendencia regional donde líderes religiosos ganan protagonismo ante la fragilidad de los Estados. En Haití, la crisis política, económica y de seguridad ha llevado a diversos sectores a buscar respuestas en la fe, un fenómeno que también se observa en otros países del Caribe y América Latina.
En su manifestación pública, el líder religioso sostuvo que la trayectoria histórica del pueblo haitiano ha estado marcada por diferentes dificultades y afirmó que estas se relacionan con un alejamiento de los principios religiosos. “Haití, en toda su existencia experimenta todo tipo de problemas”, afirmó Bitol, al tiempo de señalar que a lo largo de las generaciones se cometieron desviaciones en la conducción espiritual del país.
Ante este panorama, puntualizó que la solución consiste en asumir un compromiso comunitario: “Es comprometernos juntos y vuelvan a Dios… El grito de mi corazón es para que Haití regrese a Dios”. Sustentando su postura en los pasajes bíblicos de 2 Crónicas 7:14 y Nehemías 4:14, el apóstol planteó la necesidad de orientar las acciones individuales y colectivas hacia el arrepentimiento.
De acuerdo con el ministro, el conflicto que enfrenta la nación también tiene una dimensión espiritual. “La batalla que libraremos no es física sino espiritual para librar Haití”, afirmó, y agregó que “solo Jesucristo puede devolverle la llave de la prosperidad al país, que por más de 200 años ha estado en tinieblas”. También exhortó a evitar la búsqueda de responsabilidades externas y a fortalecer la cohesión familiar, concluyendo que la clave está en “una refundación nacional sobre Cristo y una reconstrucción espiritual”.












