El caso de Wilmer Pérez evidencia la necesidad de protocolos más estrictos para agentes fuera de servicio
El incidente en el que un raso de la Policía resultó herido al limpiar su arma en Los Alcarrizos pone en el centro del debate nacional la formación y supervisión de los agentes en el manejo de sus armas reglamentarias, un tema recurrente en América Latina.
Un raso de la Policía Nacional, identificado como Wilmer Pérez Pérez, de 23 años, sufrió una herida de bala en la pierna izquierda la noche de este miércoles en su residencia del barrio Los Libertadores, en Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste. El hecho ocurrió alrededor de las 8:30 de la noche, cuando el agente manipulaba su arma de fuego con la intención de limpiarla, según su versión, y se produjo un disparo accidental.
Pérez fue trasladado por un familiar al Hospital General Doctor Vinicio Calventi, donde recibió atención médica. El parte médico confirma la herida en la pierna izquierda, y las autoridades policiales han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias. Este tipo de accidentes, aunque no siempre son reportados, generan preocupación por la frecuencia con que se repiten en el país y en la región.
El caso reaviva el debate sobre los protocolos de seguridad interna de la Policía Nacional, especialmente en lo que respecta a la manipulación de armas fuera de servicio. Expertos en seguridad ciudadana han señalado que la falta de entrenamiento continuo y de supervisión efectiva puede llevar a incidentes evitables que ponen en riesgo la vida de los propios agentes y de sus familias.
A nivel internacional, organizaciones como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han instado a los Estados a adoptar medidas para prevenir accidentes con armas de fuego, incluyendo la implementación de programas de educación y control. En República Dominicana, este hecho se suma a otros similares reportados en los últimos años, lo que sugiere una necesidad urgente de revisar las políticas de manejo de armas en la institución del orden.
Mientras la investigación avanza, el agente Pérez permanece hospitalizado, y se espera que las autoridades ofrezcan más detalles sobre el caso. La sociedad dominicana, incluida la diáspora, sigue atenta a las respuestas institucionales, que deberían incluir medidas concretas para evitar que estos accidentes se repitan.











