Denuncian que conductor no firmó reporte y que empresa quería que asumiera la culpa
La familia de Alexander Félix, de 40 años, fallecido tras ser impactado por una ambulancia de la Cruz Roja el pasado 30 de agosto en Santo Domingo Este, pide a las autoridades esclarecer el caso y hacer justicia, en medio de señalamientos sobre la actuación del conductor y la falta de respuesta de la institución.
El accidente ocurrió alrededor de las 3:00 de la madrugada del domingo 30 de agosto en la avenida Charles de Gaulle, próximo a la carretera de Mendoza, en Santo Domingo Este. Según el relato de Vickiana Leiba, hermana de la víctima, Alexander Félix se desplazaba en su vehículo tras haber realizado un servicio para la plataforma InDrive. La ambulancia iba en el centro de la vía rápida; al intentar rebasar, el conductor le cerró el paso y lo impactó en la puerta del copiloto, haciendo que perdiera el control.
Leiba aseguró que la ambulancia continuó su trayecto sin detenerse, mientras el vehículo de su hermano dio vueltas hasta estrellarse contra una pared. Al llegar al lugar, le informaron que Alexander había recibido asistencia del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1, pero al llegar al hospital ya había fallecido. ‘La ambulancia nunca se detuvo a ver la ayuda que necesitaba mi hermano. Los médicos me dijeron que él llegó muerto al hospital’, declaró.
Los familiares identifican a Julio Francisco Vázquez Ramírez como el conductor de la ambulancia. Según relataron, este se presentó ante las autoridades para realizar el reporte, pero no quiso firmarlo porque alegó que la empresa para la que trabaja quería que él asumiera la culpa. Además, supuestamente dejó de laborar para la empresa. La hermana de la víctima indicó que acudieron al Centro del Automovilista para completar el reporte, pero les dijeron que debían esperar 15 días para que la denuncia fuera remitida a la Fiscalía de Santo Domingo Este, plazo que se cumple el próximo miércoles 16 de septiembre.
Alexander trabajaba en la plataforma de servicios de transporte y entregas desde que perdió su empleo, actividad que se convirtió en su principal sustento y con la que mantenía a sus tres hijos menores, quienes quedaron en la orfandad. ‘Excelente padre. Él daba la vida por sus hijos. Nosotros queremos justicia, que este caso no quede como muchos otros, en los que la gente o las instituciones no asumen su responsabilidad’, expresó Leiba. Los parientes aseguran que hasta el momento no han recibido información por parte de la Cruz Roja.









