Su irrupción en el PLD reactiva la herida de 2019 y complica un pacto Leonel-Danilo
La irrupción de Gonzalo Castillo en el PLD reordena las perspectivas electorales hacia 2028, con efectos en el PRM y la Fuerza del Pueblo. El movimiento revive la división de 2019 y plantea nuevos escenarios de alianzas.
El primer revuelo lo provoca Gonzalo Castillo al interior de su propio partido, al convertirse de inmediato en el proyecto con mayores posibilidades de ser el candidato del PLD, en un escenario donde ya había varios aspirantes corriendo. Su sorpresivo “descargo judicial” deja una secuela de incógnitas.
Lo anterior se convierte ahora en una de las razones tangibles que alimentan las sospechas sobre las intenciones de un acercamiento del PRM hacia el PLD, en busca de un acuerdo de cara a las elecciones del 2028. La segunda repercusión caerá sobre la Fuerza del Pueblo: la candidatura de Gonzalo despierta entusiasmo en la base de sustentación del PLD y se estima que podría propiciar un nuevo retorno hacia su partido de origen de dirigentes pueblistas que no han logrado posicionarse dentro de esa organización.
Además, vuelve a ponerse sobre el tapete lo que originó la división del PLD con la salida de su líder, Leonel Fernández: los resultados cerrados de la convención de octubre de 2019, que dio ganador a Gonzalo con un 48.72 % frente a un 47.29 % de Leonel. La herida de la convención del 2019 renace con Gonzalo y se abre de nuevo, provocando un mayor distanciamiento entre el PLD y la Fuerza del Pueblo. La posibilidad de un acuerdo entre Leonel y Danilo se torna más difícil y más compleja con Gonzalo como candidato.
El tercer impacto que produce la entrada de Gonzalo tiene que ver con los posibles resultados electorales y con la forma en que eso afecta al PRM. Una activación más determinante del PLD puede incidir en una mayor participación electoral y en que ese partido logre aumentar su caudal de votos en el 2028, abriendo la puerta a una segunda vuelta. Con todas las limitaciones intelectuales y de oratoria de Gonzalo, un dato que hoy debe llamar la atención es la votación que alcanzó en el 2020: 37.46 %. Esa cifra evidencia una base electoral sólida que obtuvo en aquel momento.
Se aprecia en Gonzalo una facilidad especial para conectar con la población dominicana, sobre todo con la clase popular, que lo podría convertir en una opción real de competir más estrechamente con Leonel y el candidato del PRM. El PRM se vería seriamente afectado si el voto se distribuye entre tres fuerzas, porque eso limitaría enormemente la posibilidad de ganar en primera.












