
Tres candidatos de origen dominicano y un legislador estatal aspiran a cargos clave en comicios decisivos
Las elecciones de medio término del 3 de noviembre en Estados Unidos no solo definirán el control del Congreso y el margen de acción de Donald Trump, sino que también medirán el avance de la representación política de los estadounidenses de origen dominicano. Darializa Ávila Chevalier, Manny Rutinel, Analilia Mejía y Josh Taveras encabezan aspiraciones que podrían extender la presencia dominicana en escaños federales y estatales.
La representación política de los estadounidenses de origen dominicano tendrá una prueba el próximo 3 de noviembre, cuando candidatos de esa comunidad compitan por escaños federales y estatales en unas elecciones que definirán el control del Congreso y el margen de acción del presidente Donald Trump durante los dos últimos años de su mandato. En juego están los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado federal, además de gobernaciones y numerosos cargos estatales y locales.
Darializa Ávila Chevalier, de 32 años y ascendencia dominicana, ganó en junio la primaria demócrata del distrito congresual 13 de Nueva York frente a Adriano Espaillat, quien ocupa el escaño desde 2017. Su candidatura plantea un relevo político en una demarcación que comprende sectores del Alto Manhattan y el noroeste del Bronx, con una importante presencia dominicana. Formada en la Universidad de Columbia y vinculada con la organización comunitaria, Chevalier pertenece al sector progresista del Partido Demócrata y ha defendido propuestas relacionadas con la vivienda, la protección de los inquilinos y la inmigración, incluida la eliminación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Si resulta elegida, sería la primera mujer en representar ese distrito.
Manny Rutinel, hijo de una inmigrante dominicana, compite por el distrito congresual 8 de Colorado contra el representante republicano Gabe Evans y el libertario David Wood. Rutinel ganó la primaria demócrata de junio y busca pasar de la política estatal a la Cámara de Representantes federal. Su contienda tiene relevancia nacional porque se desarrolla en un distrito de resultados estrechos: Evans ganó en 2024 con el 49 % de los votos, frente al 48.2 % de la entonces representante demócrata Yadira Caraveo. Una victoria de Rutinel supondría recuperar ese escaño para los demócratas y extender la presencia dominicana en el Congreso a otro estado.
La congresista Analilia Mejía, de raíces dominicanas y colombianas, también forma parte del panorama electoral. Mejía ganó la elección especial de abril por el distrito 11 de Nueva Jersey y ahora procura un mandato completo. Estas aspiraciones federales coinciden con las de legisladores de origen dominicano que buscan continuar en la Asamblea estatal de Nueva York y con la candidatura de Josh Taveras al Senado de ese estado. Aunque todas se decidirán en la misma jornada, corresponden a instituciones con competencias diferentes.












