Un análisis profundo sobre el uso del orden como herramienta de control en tiempos de crisis
La cita de Balaguer sobre el orden como oxígeno resuena en un contexto de malestar social y abusos de autoridad. El texto cuestiona si el orden se usa para el bien común o para mantener privilegios.
El discurso de toma de posesión de Joaquín Balaguer, donde citó a Emilio Castelar, estableció una correlación entre alimentos y orden como pilares de la supervivencia de los pueblos. ‘La libertad es como el alimento, sin el cual podemos durar un tiempo más o menos largo; pero el orden es como el oxígeno, que si nos falta perecemos’, dijo. Este planteamiento resurge hoy ante un escenario de crisis y rebelión social.
El texto evoca la historia política dominicana: Balaguer resucitó tras el desastre del Jacho Prendido y el súper gobierno de Salvador Jorge Blanco, logrando tres periodos electorales seguidos, aunque el último fue cortado a dos años. Luego pasó la antorcha a un PLD que gobernó 20 años casi de seguido, pero con un grave error que dejó ‘el camino malo más abierto que nunca’.
El autor sostiene que cada vez que nos acercamos a una crisis, el hambre y los alimentos, la clase media, los más pobres y pronto los desahuciados laborales por la IA son sacudidos. ‘Los pueblos se rebelan ante los abusos de sus gobernantes, esto es bíblico’, afirma, y advierte que el orden está amenazado y la rebelión avanza caso a caso, faltando poco para un estallido social.
Se denuncia el maltrato con tono de burla, como si fuera una orden superior de golpear a la población, y se alerta sobre leyes y agendas escondidas que llevarían a un virtual secuestro de libertades y derechos fundamentales. La pregunta central: ¿orden para el bien?, ¿para mantener el estatus de quienes abusan sin derecho y actúan como delincuentes contra la población?











