La impugnación al proceso de licitación del Monorriel de Santo Domingo, valorado en más de RD$28,985 millones, ha puesto a la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) ante una prueba institucional clave. Ya no se trata solo de un debate técnico, sino de determinar si la obra fue planificada, evaluada y contratada con el rigor requerido.
La DGCP solicitó explicaciones a Fitram y al consorcio adjudicatario, plazo que ya venció. Ahora, el centro del debate está en el expediente: estudios, evaluaciones, presupuestos y criterios técnicos que sustentan la adjudicación. La discusión se traslada de las declaraciones a los documentos verificables.







