Acuerdo para reabrir Ormuz y posible fin del conflicto el 19 de junio marcan el futuro energético mundial
Las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos cayeron a 340.3 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1983, como consecuencia de la guerra contra Irán. El anuncio de un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz y el cese de hostilidades el 19 de junio abre un escenario de incertidumbre para la economía global.
El Departamento de Energía de Estados Unidos reveló este lunes que las reservas de petróleo estratégico del país alcanzaron su punto más bajo en más de 40 años, situándose en 340.3 millones de barriles. Esa cifra no se registraba desde 1983, cuando la reserva, creada tras el embargo petrolero árabe de la década de 1970, aún estaba en fase inicial de inventariado.
La caída responde a los estragos en la oferta global provocados por la guerra contra Irán. El Gobierno de Donald Trump ha extraído crudo de las reservas para compensar las interrupciones en el suministro, incluyendo el cierre del estrecho de Ormuz. El pasado 11 de marzo, el presidente autorizó liberar unos 172 millones de barriles como parte de una estrategia coordinada con más de 30 países para «reducir los costes energéticos».
En 2023, la reserva ya había bajado a cerca de 347 millones de barriles cuando el Gobierno de Joe Biden recurrió al inventario tras la invasión rusa de Ucrania, que disparó los precios de la gasolina. Ahora, el nuevo mínimo histórico refleja la magnitud del impacto del conflicto con Irán en la seguridad energética mundial.
Este domingo, Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Se espera que el próximo 19 de junio ambas partes firmen un memorando de entendimiento para poner fin a todas las hostilidades durante un encuentro en Suiza. La evolución de este acuerdo será determinante para los mercados internacionales y para países importadores como República Dominicana.










