El debate global sobre la función del derecho penal y su impacto en la democracia
El jurista argentino Eugenio Raúl Zaffaroni advierte que el derecho penal debe acotar y reducir el poder punitivo para evitar un Estado totalitario, en un debate que resuena en América Latina y el mundo.
En su Manual de Derecho Penal, Parte General, Zaffaroni plantea una tesis central: si la historia del poder punitivo es la historia de sus crímenes, el derecho penal no puede legitimarlo, sino contenerlo y reducirlo. Su análisis retoma la contraposición entre Estado de Derecho y Estado totalitario.
El autor recuerda que el poder punitivo condenó a Galileo, quemó a Servet, prohibió las autopsias, apuntaló la esclavitud, sometió a mujeres y niños, postuló el racismo, el sexismo, la homofobia y la xenofobia, y reprimió la prensa. Frente a ello, cita a Francesco Carrara, quien llamó al derecho penal que solo racionaliza el poder ‘schifosa scienza’ (ciencia asquerosa).
Zaffaroni sostiene que sin jueces, tribunales, fiscales, defensores y doctrina orientadora, las agencias del sistema penal volverían a cometer todos los crímenes desde el siglo XII. Por eso, insiste, la función del derecho penal es contener y reducir el poder punitivo para que el Estado de Derecho no sea reemplazado brutalmente por un Estado totalitario.
El análisis conecta con un artículo publicado en Digital el 19 de diciembre de 2022, titulado ‘La substitución de la delincuencia por el ejercicio irracional del poder’, que ya advertía sobre esta contraposición. El debate cobra relevancia global en un contexto de tensiones democráticas y reformas penales en la región.










