ENHOGAR-MICS 2025: solo 12.1% justifica pegar, aunque 54.9% de niños aún vive disciplina violenta
La Encuesta Nacional de Hogares ENHOGAR-MICS 2025 revela una paradoja dominicana: mientras solo el 12.1% de los adultos cree necesario el castigo físico, el 54.9% de los niños de 1 a 14 años experimentó métodos violentos de disciplina el mes anterior a la encuesta, con una brecha creciente entre hogares ricos y pobres.
La ENHOGAR-MICS 2025 marca un hito en la reducción de la disciplina violenta en República Dominicana: el 54.9% de los niños de 1 a 14 años experimentó algún método violento de disciplina durante el mes anterior a la entrevista, frente al 63.5% de 2019. Esa caída de 8.6 puntos porcentuales rompe el estancamiento entre 2014 (62.9%) y 2019 (63.5%), cuando el indicador incluso subió ligeramente. El descenso sugiere un cambio de tendencia, pero el promedio nacional esconde una realidad más compleja.
La brecha por nivel de ingresos se amplió de forma notable. En 2025, el 60.3% de los menores del quintal más pobre experimentó disciplina violenta, frente al 41.4% del quintal de mayores ingresos: una diferencia de 18.9 puntos porcentuales. En 2019, esa distancia era de apenas cinco puntos (66% en el quintal pobre y 61% en el rico). Entre los hogares de mayores ingresos la incidencia cayó cerca de 20 puntos porcentuales, mientras entre los más pobres la reducción fue de alrededor de seis puntos. En 2014 prácticamente no existía brecha: 63.5% en el quintal más pobre y 62.7% en el más rico.
El indicador general abarca castigos físicos y agresiones psicológicas. La encuesta detalla que el 37.9% de los niños sufrió algún castigo físico el mes previo, mientras el 43% padeció agresiones psicológicas, categoría que incluye gritos, insultos y expresiones ofensivas. El castigo físico severo alcanzó al 2.5%. Los tres indicadores mejoran frente a 2019, cuando alrededor de la mitad de los menores recibió castigo físico y otro 50% agresión psicológica, y los castigos severos llegaban al 4%. Esto implica una reducción de aproximadamente 12 puntos en castigo físico y siete puntos en agresión psicológica en seis años.
También creció el uso exclusivo de disciplina no violenta: en 2019 solo uno de cada cuatro niños era disciplinado únicamente con métodos no violentos; en 2025 la proporción subió a 31.2%. Aun así, el método violento sigue siendo más frecuente que la disciplina exclusivamente no violenta. La violencia no afecta por igual a todas las edades: el grupo de tres a cuatro años presenta la mayor incidencia, con 61.4%, seguido de los niños de cinco a nueve años, con 57.9%. La tendencia nacional invita a analizar cómo las políticas de protección infantil y los programas de crianza positiva pueden cerrar la brecha socioeconómica.











