Copernicus advierte sobre la compleja interacción entre el ser humano y los factores naturales
El agujero de la capa de ozono alcanzó los 25 millones de kilómetros cuadrados este mes, casi cinco millones por encima de la media, según el programa Copernicus de la Unión Europea. El anuncio coincide con el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.
El programa Copernicus de la Unión Europea informó este miércoles que el agujero de la capa de ozono creció en la primera mitad de este mes hasta los 25 millones de kilómetros cuadrados, cerca de cinco millones de kilómetros cuadrados por encima de la media para el periodo. La información fue difundida en el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.
El Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus (CAMS) señaló que sus observaciones constataron que el agujero, en septiembre, ‘alcanzó un umbral de tamaño significativo ligeramente antes de lo habitual, en línea con lo observado en 2025’. En la primera quincena de septiembre, el agujero se mantuvo algo por encima de los 20 millones de kilómetros cuadrados, pero lejos de los 25 millones registrados en los primeros quince días de este mes.
El récord de extensión del agujero de la capa de ozono, que los científicos observan y estudian desde finales de los años 70, data de 2006, cuando alcanzó los 29,6 millones de kilómetros cuadrados. En la segunda mitad de agosto, el tamaño del agujero llegó a los 15 millones de kilómetros cuadrados, una superficie mayor a los 14,2 millones de kilómetros cuadrados del área de la Antártida, tras aumentar en superficie a un ritmo habitual y en línea con las observaciones de los últimos 46 años.
Copernicus indicó que otros parámetros de diagnóstico del agujero de ozono supervisados por el CAMS, como el valor mínimo de la columna de ozono dentro del área definida del agujero de ozono y el déficit de masa de ozono, se mantuvieron próximos a los valores medios. ‘Estos resultados ponen de relieve la importancia de hacer un seguimiento de la compleja interacción entre las alteraciones provocadas por el ser humano y los factores naturales’, indicó Rouil. El crecimiento en unos 10 millones de kilómetros cuadrados entre finales de agosto y la primera quincena de septiembre se produjo simultáneamente a una brusca caída de la temperatura en la estratosfera, a unos 20 kilómetros de altura sobre el polo sur, precisó Copernicus.











