Por fin asoma una luz esperanzadora: las autoridades se disponen a regular la circulación de motocicletas , un sector que durante décadas ha operado al margen de todo control efectivo.
La falta de registro de propiedad , de placas obligatorias y de licencias para conductores ha sido el caldo de cultivo del caos vial que padecemos.
La Dirección General de Impuestos Internos planea eliminar la llamada «carta de ruta», ese documento que durante más de treinta años ha permitido circular sin placa ni registro formal, y sustituirla por placas provisionales con vigencia de tres meses, numeración alfanumérica y mayor reflectividad, que facilitarán la identificación a distancia.
Es un primer paso que saludamos, pero insuficiente si no se acompaña de medidas más profundas.
El problema de fondo es estructural.
Sin un régimen de renovación anual que depure el parque vehicular —las cifras oficiales superan los cuatro millones, pero incluyen unidades inservibles—, sin licencias que acrediten formación vial y sin un sistema de consecuencias efectivo, las placas serán apenas un parche.
En Santo Domingo hay unos 180 mil motoconchistas, de los cuales el 80% no ha completado la educación básica y carece de educación vial.
¿Cómo exigir respeto a las normas a quien nunca las ha aprendido? Reconocemos la función social de los motoconchistas en un país con transporte público insuficiente.
No se trata de eliminar el servicio, sino de organizarlo con paradas definidas, rutas claras y tarifas justas.
Pero eso exige voluntad política y trabajo coordinado entre la Policía, el Intrant, la Digesett y demás autoridades.
Las leyes existen pero ha faltado determinación para hacerlas cumplir.
La identificación plena permitirá sancionar infracciones, desincentivar la temeridad y, sobre todo, salvar vidas.
Esta nueva regulación no es un fin, sino el medio para construir una movilidad más ordenada, justa y segura para todos.
El camino hacia el orden comienza con el primer paso.
¡Que este sea el definitivo! Tags relacionados LAS MÁS RECIENTES Edición impresa conflicto violencia interna PRONÓSTICOS DEPORTIVOS.










