Investigadores del y de la , en Estados Unidos, hicieron un llamado de atención ante la expansión del » , también conocido como «diablo rojo» ( citrinellus), en ríos y lagunas del país, debido a su potencial impacto sobre especies que solo se encuentran en la República Dominicana y que están en peligro crítico.
La advertencia fue formulada en una publicada en una nueva edición de la , del , en la que se documenta la expansión de la especie en varios puntos del país tras expediciones realizadas entre 2022 y 2024.
El documento detalla que el , o diablo rojo, es nativo de Costa Rica y Nicaragua y pertenece al género , cuyos integrantes son conocidos por sus y agresivos, así como por ser altamente territoriales.
Agrega que existen reportes sobre la presencia de esta especie introducida en la , hogar del endémico ; el , en El Seibo; el manantial La Batea, en La Romana; el río Socoa, en Monte Plata; y la , en Sánchez Ramírez.
El levantamiento fue realizado por , , Benjamin Nicholas, Francisco Paz y.
La nota señala que durante 2023 y 2024 se realizaron en la con el objetivo de recolectar ejemplares de.
Los investigadores explicaron que, pese a utilizar diversas artes de pesca, no fue posible capturar ni observar ejemplares de la especie local.
Por el contrario, el levantamiento concluyó con la recolección de 152 ejemplares de diablo rojo.
«Debido a que citrinellus es una y se alimenta de organismos que incluyen peces de pequeño tamaño, como C.
higuey, se considera indispensable conocer sus en el país, principalmente en la «, reseña la nota.
Los investigadores señalaron que, en el marco de sus , realizaron del de la especie exótica, pero no se evidenció la presencia de ejemplares nativos en los estómagos.
«Sin embargo, es necesario realizar un estudio exhaustivo de la dieta de esta especie en sus distintos estados de desarrollo, considerando diferentes condiciones ambientales, temporales y espaciales», aclaran los especialistas.
El documento añade que, debido al gran número de ejemplares recolectados y observados en las , se ha determinado que la especie está establecida en el país.
El observado en la República Dominicana presenta un , salvo algunos ejemplares que muestran una coloración pálida o blanca.
Los especialistas aseguran que la apariencia de la especie y su en el facilitan su distribución en la República Dominicana y en otros países.
La nota detalla que, en localidades cercanas al , en , los residentes conocen al pez como » «, debido a sus características y abundancia.
El documento destaca que el constituye uno de los centros de más importantes del mundo, pero no está exento de amenazas como las o introducidas.
Los investigadores concluyeron que conocer la y la de A.
citrinellus, así como dar seguimiento a su expansión en el país, «es necesario a fin de crear las capacidades requeridas para el de esta y otras especies introducidas e invasoras que amenazan la fauna local de la República Dominicana»..












