El caso de Obaida Al Sheij Eid expone las grietas del cese al fuego y la crisis humanitaria
Un niño gazatí de 11 años, identificado como Obaida Osama Al Sheij Eid, murió este miércoles por heridas de disparos del Ejército israelí en el sur de la Franja de Gaza, según fuentes del Hospital Naser de Jan Yunis. El hecho ocurre a pesar del alto el fuego vigente desde hace once meses.
Obaida Osama Al Sheij Eid, de 11 años, falleció este miércoles en el sur de la Franja de Gaza tras recibir disparos de tropas israelíes, según informaron a fuentes del Hospital Naser de Jan Yunis. El menor residía en un campamento de desplazados en la zona de Mawasi, cerca de la barrera de arena que Israel construye en el sur del enclave.
El niño vivía en el campamento de tiendas de campaña conocido como Bir 19, en Jan Yunis. En ese lugar, los desplazados han denunciado en el pasado recibir disparos de las tropas israelíes mientras están en sus tiendas, lo que ha provocado la muerte de varios palestinos, incluidos niños.
A pesar del alto el fuego vigente desde hace once meses, Israel sigue matando prácticamente a diario a palestinos en ataques puntuales contra supuestos miembros de Hamás y en disparos a gazatíes que viven cerca de la conocida como ‘línea amarilla’, a partir de la cual están apostadas las tropas israelíes. La barrera de arena que Israel construye a lo ancho de la Franja en su parte sur divide el enclave palestino y consolida su control sobre la zona de Gaza que ocupa.
El caso de Obaida Osama Al Sheij Eid subraya la fragilidad del alto el fuego y la continua exposición de la población civil en Gaza. Organizaciones internacionales han advertido sobre el deterioro de la situación humanitaria y la necesidad de proteger a los menores en zonas de conflicto.











