El evento multidisciplinario reunió moda, arte y literatura en torno a la madurez
La experiencia Amor a los 50, inspirada en el libro de Sofía Lana, se consolidó como un fenómeno cultural que celebra la madurez femenina y las segundas oportunidades. El Hotel Embajador fue el escenario de una jornada que combinó moda, arte y reflexión sobre la reinvención.
Amor a los 50 se presentó como un homenaje a la madurez femenina y a la fuerza interior que emerge cuando la vida invita a comenzar de nuevo. La jornada reunió voces, testimonios y expresiones artísticas que, desde distintos lenguajes, honraron la plenitud, la dignidad y el poder de elegir desde la experiencia.
El evento, concebido como una jornada multidisciplinaria, reunió literatura, moda, conversación, música y artes escénicas en torno a una misma premisa: nunca es tarde para comenzar de nuevo. La actividad inició con la Expo de Marcas Aliadas y la firma de libros, donde lectoras y asistentes conectaron con el mensaje transformador de la autora. Posteriormente, la pasarela se convirtió en manifiesto con el Fashion Show de Cezara, una propuesta estética que dialogó con la elegancia y la autenticidad de la mujer madura.
Uno de los momentos centrales fue el panel moderado por Jatna Tavárez, quien condujo una conversación profunda sobre autonomía afectiva, reinvención y libertad emocional. La jornada incluyó además la bendición del libro, intervenciones escénicas y monólogos de figuras como Mimí Lazo y Carlota Carretero, cuyas interpretaciones aportaron emoción, humor y perspectiva al relato colectivo. La música tuvo su espacio con la interpretación de la canción oficial por Sabrina Estepan, pieza que acompañó el espíritu del proyecto.
El encuentro concluyó con un ambiente de networking y degustación gastronómica, propicio para la conversación y la celebración compartida. Sofía Lana, abogada, escritora y conferencista dominicana, es la creadora de Amor a los 50. Su obra nació de una historia personal marcada por la reinvención y por la fuerza de las mujeres que la formaron. En su libro, Lana invita a abrazar la madurez como una etapa de libertad emocional, autenticidad y crecimiento, proponiendo transformar el dolor en propósito y las experiencias en aprendizaje.











