El agua, la verdad y los principios, son inmanentes, y aunque pretendas tapar el sol con un dedo, son imponentes, y prevalecerán. Probablemente intento no traicionar mis principios y me acojo al paradigma del ladrillo que finalmente hace caer la pared. ¡Tal vez tengamos suerte!
Una lámpara no se coloca debajo de la mesa, su misión es iluminar, quizás por eso el agua toma la forma que el camino le da, pero sin perder de vista su objetivo, desembocar en el mar.
Sigue así me decía un amigo sabio, sin conocer los desiertos, ni el destierro y mucho menos el silencio del ostracismo, aunque olvidando que cuando el agua encuentra una represa y frena su fluir. Pero vana es la tarea la de intentar ocultar la verdad con despropósitos, prefiriendo desviar la atención, para no develar lo inevitable.
Grítalo desde las azoteas dice el Señor. Ser ojos, ser voz y ser luz es una misión que no necesita tinta para fluir al infinito. La fuerza de la verdad y el interés nacional se imponen, así como la única estrategia ganadora previsible: Ser Líderes para el bien.
Aprender a aprender, es un gran desafío, pues sin el cambio de conducta mostramos que no hemos aprendido. En este proceso la edad no importa, aunque va muy de la mano con nuestro concepto de éxito. Si nos apegamos a principios y paradigmas correctos, lo material podrá ser necesario, pero nunca superior a la integridad y a la ética, por lo que siempre deja bien de lado a la falsedad y a las Mediocridades humanas.
El camino de un el elegido solo puede ser flanqueado por el guerrero invisible e invencible a quien le encanta derrotar a los filisteos y a los Goliat de la vida. Siempre está en control, pero jamás puede ser burlado.
Pero “Ay de lo que a lo bueno llaman malo y a lo malo bueno”. “ ¡Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía, para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos! ¿Y qué haréis en el día del castigo? ¿A quién os acogeréis para que os ayude, cuando venga de lejos el asolamiento?”.
Y agregamos nosotros, “ay de los que manipulan la verdad y le hacen tanto daño a la patria, los que teniendo el poder eligen no sembrar tesoros en los cielos, y cada vez mas destruyen los cimientos de la nación”. Faltaran helicópteros para huir ese día que por lo visto no está lejos. Hemos elegido no aprender, y no solo mantenemos las conductas impropias, sino que las perpetuamos y culturizamos.
“Ay de aquellos que amando mas el dinero y el poder, pretenden olvidar de corazón a quien quita y pone reyes y es dueño de los tiempos y las edades, a quien hace rato puso un reloj para el tiempo de sus vidas”.
“Ay de aquellos que sabiendo han tenido conductas deshonestas de por vida y pretender continuar engañando a un pueblo noble y menesteroso, con nuevas falsas promesas y mucho mas migajas para comprar sus miserias”.
“Ay de aquellos que olvidándose de ser reales servidores del pueblo, hacen lo contrario y se sirven de el, abusando de sus funciones, creando leyes que le permiten la opresión, y usan la fuerza para limitar los derechos con los cuales nace cada criatura”.
“Ay de aquellos que se han sumado al plan vergonzoso y traidor de entregar la soberanía nacional, enajenar los activos estratégicos de la república, solo para conseguir beneficios personales y sin importar el destino de la patria”.
“Ay de aquellos civiles y militares que han olvidado la razón de ser de sus instituciones y que han preferido defender a funcionarios corruptos, políticas abusivas, ir en contra del verdadero interés nacional, a cambio de riquezas mal habidas y lograr nuevos privilegios por encima de las grandes mayorías nacionales”.
Parece que no hemos aprendido, parece que seguimos con el mismo caballo que guía hacia un abismo la suerte y la salud de la república. Hemos defraudado los recursos escasos de la patria, hemos hundido cada vez más nuestra cultura, nuestra historia, los valores familiares tradicionales. Y encima de todo, queremos fungir también como enterradores o al menos además de lograr el muerto, pagar su entierro.
Se nos olvida que aunque manipulamos los hechos, la memoria histórica se impone, y que han quedado atrás todos los discursos TODOS, pues la credibilidad de TODOS los que se han dedicado a la falsedad, la mentira y al uso descarado del poder político, TODOS sin excepción tienen y tendrán su cosecha.
Es inefable la ley de la cosecha, y así como Dios no puede ser burlado, se nos olvida, que aunque queramos cambiar nuestra bandera, nuestro escudo, nuestros genes e instintos patrióticos, aunque queramos deformar la educación de los niños ensenándoles lo anti natural y creando posibilidades para familias deformadas y sociedad depravada y sodomizada, la verdad se impondrá: “y hallareis la verdad y la verdad os hará libres”.
La libertad del pueblo dominicano no perece, la nobleza del pueblo dominicano de a pie está intacta, los intentos mal sanos de deformar su calidez, hospitalidad y alegría, no será vencida. El Soberano Mandante y los Líderes para el Bien, impondrán más temprano que tarde, El Referéndum del Soberano Mandante, y una nueva República dominicana nacerá.
Por Julián Padilla










