El ejercicio, con asesoría de Nepal, revela deficiencias críticas y la urgencia de preparación en el Himalaya
Un simulacro de terremoto de magnitud 7,5 en Timbú, Bután, ha proyectado al menos 3,000 muertos y daños en el 20 % de las viviendas, exponiendo fallas críticas en el sistema de rescate. El ejercicio, realizado el 23 de junio con apoyo de Nepal, pone el foco en la preparación ante desastres en la región.
El primer simulacro a escala real en Bután, efectuado el 23 de junio en Timbú, concluyó que un terremoto de magnitud 7,5 causaría al menos 3,000 muertos y dejaría daños graves en el 20 % de las viviendas. El ejercicio se realizó conjuntamente con Nepal, país que sufrió un devastador terremoto de magnitud 7,8 en 2015 con más de 8,850 fallecidos, y cuyo personal técnico asesoró en el diseño de las simulaciones.
El informe fue elaborado por la Sociedad Nacional de Tecnología Sísmica de Nepal (NSET) junto con autoridades butanesas y una coalición ante desastres con sede en Nueva Delhi. Los resultados revelaron la escasez de equipos básicos como cortadoras de hormigón modernas y la falta de planes de contingencia ante un colapso hospitalario. El simulacro duró cuatro horas e involucró a 500 personas; se cerraron los tres puentes sobre el río Thimphu Chu y se recrearon incendios, cortes eléctricos y bloqueos en las vías de evacuación.
Bután se encuentra en la denominada «brecha sísmica» del Himalaya oriental, una zona donde no se registra un gran terremoto desde 1714, lo que implica una elevada acumulación de tensión tectónica entre las placas india y euroasiática. Aunque los mayores terremotos de la historia se registran en las fosas oceánicas del Pacífico, la cordillera del Himalaya está catalogada por los expertos como la zona tectónica continental más peligrosa del mundo debido a la colisión directa entre las placas india y euroasiática.
Tras el informe, Nepal ha recomendado al Gobierno butanés la creación urgente de unidades de rescate de primera intervención en todos sus distritos, aunque también ha reconocido la firme voluntad política de las autoridades de Bután. «Bután ha sido el primero en el subcontinente en contar con un plan de contingencia simulado sobre el terreno. En Nepal nuestros planes están solo en el papel y casi nunca los ponemos a prueba», señaló a Nepali Times Thule Rai, un miembro del equipo técnico que supervisó el simulacro. En el último siglo, este choque tectónico ha provocado catástrofes como el sismo de Bihar-Nepal de 1934 (magnitud 8,0) con más de 10,000 muertos, el terremoto de Assam en 1950 (magnitud 8,6) y la tragedia de Gorkha en Nepal en 2015 (magnitud 7,8).











