Mientras países ricos curan a más del 80% de los niños, naciones de ingresos bajos no superan el 30%
La radioncóloga Tomanna Peña, del Centro de Radioterapia Integral RADONIC en República Dominicana, advirtió que el progreso en el tratamiento del cáncer infantil no ha llegado por igual a todos los niños. En países de ingresos altos más del 80% se cura, pero en muchos de ingresos bajos y medianos la supervivencia sigue por debajo del 30%, una disparidad que refleja las limitaciones de los sistemas de salud.
El cáncer infantil ha dejado de ser, en muchos casos, una sentencia con pocas posibilidades de supervivencia gracias a los avances en diagnóstico, cirugía, quimioterapia y radioterapia. Sin embargo, la radioncóloga Tomanna Peña, del Centro de Radioterapia Integral RADONIC, subrayó que este progreso no ha llegado de la misma manera a todos los niños. Mientras en los países de ingresos altos más del 80% de los niños con cáncer logran curarse, en muchos países de ingresos bajos y medianos la supervivencia continúa por debajo del 30%.
En República Dominicana, los centros especializados han logrado avances significativos: la supervivencia pasó de niveles de entre 20% y 30% hace una década a superar actualmente el 60%. Para Peña, esta diferencia demuestra que el progreso no depende solamente de nuevos medicamentos, sino también de la capacidad de los sistemas de salud para diagnosticar y tratar adecuadamente a estos pacientes.
La especialista explicó que el cambio más importante en la oncología pediátrica consiste en entender que el objetivo no debe limitarse a eliminar el tumor, sino también pensar en el niño que sobrevivirá y en el adulto en que se convertirá. Esa nueva visión ha transformado la manera de tratar el cáncer infantil: hoy los especialistas trabajan en equipos multidisciplinarios, con protocolos cooperativos, diagnóstico patológico y molecular más preciso, cirugía especializada, quimioterapia más eficaz y radioterapia cada vez más sofisticada, además de tratamientos dirigidos y estrategias adaptadas al riesgo individual de cada paciente.
En el campo de la radioterapia, la transformación es evidente. Según Peña, hace varias décadas se planificaba con imágenes bidimensionales y campos amplios, mientras que hoy se utiliza planificación tridimensional, radioterapia de intensidad modulada (IMRT), técnicas como VMAT y radioterapia guiada por imágenes (IGRT), que permiten definir con mayor precisión el volumen a tratar y disminuir la dosis sobre órganos sanos. Un análisis reciente de los ensayos del Children’S Oncology Group, que incluyó 8,898 pacientes tratados entre 1998 y 2025, muestra que el empleo de radioterapia tridimensional descendió del 73% al 15%, el uso de IMRT/VMAT aumentó del 26% al 89% y la protonterapia pasó de aproximadamente 2% antes del año 2000 a cerca del 40% en 2021.










