El enfrentamiento con agentes refleja la tensión por presuntas ejecuciones y la demanda de transparencia
El caso de los mellizos Randy Omar y Omar Randy Borges Jiménez, fallecidos a manos de la Policía Nacional, ha generado un enfrentamiento entre sus familiares y agentes del orden. La familia denuncia abuso policial y anuncia acciones legales para evitar la impunidad.
Los familiares de los mellizos Randy Omar Borges Jiménez y Omar Randy Borges Jiménez, fallecidos a manos de agentes de la Policía Nacional, se enfrentaron a miembros de la entidad que custodiaban la escena del suceso. Los allegados vociferaron “abusadores, asesinos” y reclamaron que el procedimiento no fue el correcto.
Danilo Reyes, familiar de los occisos, insistió en que los adolescentes no tenían antecedentes policiales y consideró que, de existir acusaciones, debieron ser arrestados y sometidos a la justicia, no ejecutados. “Ellos lo que tenían era que agarrarlos y llevárselos presos, y no ejecutarlos así”, declaró, calificando la actuación como un abuso.
Manuel Antonio Soriano, otro familiar, aseguró que la familia recurrirá a la justicia para que el hecho no quede impune. Además, denunciaron que durante la intervención fue rota una puerta de la vivienda y que el padre de los jóvenes habría recibido golpes.
La familia espera recibir los cuerpos por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para darles sepultura, mientras el caso genera cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional.










