La tragedia del 8 de abril de 2025 llega a los tribunales en un proceso que marcará tendencia legal
La Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional conoce este viernes el juicio de fondo contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, cuyo desplome el 8 de abril de 2025 causó más de 230 muertes y conmocionó a la sociedad dominicana y a la diáspora, que sigue de cerca un caso que podría redefinir las normas de seguridad en espectáculos públicos.
El juicio de fondo contra los Espaillat se convierte en uno de los procesos judiciales más relevantes del año en República Dominicana, no solo por la magnitud de la tragedia, sino porque sienta un precedente sobre la responsabilidad de los dueños de establecimientos de entretenimiento frente a desastres evitables.
La jornada de este viernes incluye la comparecencia de testigos y peritos citados por las distintas partes, lo que permitirá avanzar en el esclarecimiento de las causas del colapso de la estructura, ocurrido en pleno concierto en el sector de Gazcue, en Santo Domingo.
El caso ha trascendido las fronteras nacionales, con cobertura de medios internacionales y seguimiento desde países como Estados Unidos y España, donde residen miles de dominicanos que perdieron familiares o amigos en la discoteca y que han exigido transparencia en el proceso.
Expertos en derecho penal y urbanismo observan el juicio como un termómetro de la capacidad del sistema judicial dominicano para abordar tragedias colectivas, en un contexto donde la seguridad de los espacios públicos es una tendencia creciente en la agenda ciudadana.
Mientras avanza el proceso, organizaciones de víctimas y sectores sociales han reiterado su llamado a que no haya impunidad, y esperan que la sentencia contribuya a una cultura de prevención y cumplimiento de normas en todos los establecimientos del país.











