FEDA impulsa sector con 500,000 plántulas para 2,265 productores
El agua de coco se consolida como alternativa refrescante ante las altas temperaturas, con precios de RD$60 a RD$85. El FEDA ha distribuido medio millón de plántulas beneficiando a 2,265 productores en las 31 provincias.
Cuando el sol aprieta y el calor parece quedarse estacionado sobre nuestra cabeza, el cuerpo pide algo fresco, natural y agradable. En esos momentos tenemos una opción prácticamente al alcance de la mano: el agua de coco, que se vende en distintos puntos de nuestras ciudades. En República Dominicana no hace falta presentar este fruto. Está en nuestras playas y campos, en los mercados, en cualquier esquina, en los dulces tradicionales, en la cocina y en la memoria de generaciones.
Pero quizás sí haga falta recordar que el coco es mucho más que una imagen del Caribe o una bebida refrescante. Es un alimento que puede formar parte de una dieta equilibrada y, al mismo tiempo, un cultivo de importancia económica para el país. Contrario a lo que sostienen algunos consejos que circulan, no debemos convertir el coco en una especie de medicina milagrosa. Es un alimento, no un tratamiento para enfermedades. Y, como ocurre con cualquier alimento, la cantidad y la forma de consumirlo también importan.
En estos días de altas temperaturas, el agua de coco puede ser una alternativa interesante para contribuir a la hidratación. Su precio, que ronda entre RD$60 y RD$85 por unidad, también puede hacerla competitiva frente a otras bebidas refrescantes. El coco aporta diversos nutrientes y minerales. Su pulpa contiene fibra, potasio, magnesio, fósforo, hierro, cobre, manganeso y selenio, entre otros componentes. El agua de coco, por su parte, contiene electrolitos y, cuando se consume directamente del fruto y sin ingredientes añadidos, constituye una bebida natural que aporta líquidos y azúcares propios del fruto.
Más allá de sus propiedades nutricionales, el coco también representa una oportunidad para el desarrollo del sector agropecuario dominicano. El Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA) informó en diciembre pasado que su Programa Nacional para el Relanzamiento del Sector Coco había distribuido medio millón de plántulas, beneficiando directamente a 2,265 productores y alcanzando comunidades de las 31 provincias del país. Cada coco producido en el territorio dominicano representa también una oportunidad para el productor, el vendedor y quienes participan en la transformación y comercialización del fruto. Detrás de cada unidad existe una cadena productiva que puede generar empleos, ingresos y valor agregado. Por eso, ante el calor intenso, un coco frío puede ser una alternativa refrescante y nutritiva frente al consumo frecuente de refrescos y otras bebidas con alto contenido de azúcar. Disfrutarlo con moderación permite aprovechar sus cualidades sin atribuirle propiedades medicinales que no le corresponden. Por Daniel García Santana











