La cifra evidencia la crisis humanitaria en zonas rurales y la disputa territorial de grupos armados
Al menos 11 de los 48 cuerpos hallados en el departamento colombiano del Guaviare eran menores de edad, confirmó el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Los combates entre disidencias de las FARC reavivan la preocupación por el reclutamiento infantil y la violencia en el posconflicto.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia confirmó este martes que de los 48 cuerpos encontrados en una zona selvática del Guaviare, 39 son de sexo masculino y nueve de sexo femenino, y que al menos 11 de las víctimas identificadas eran menores de edad. Cinco cuerpos permanecen sin identificar.
La defensora del pueblo, Iris Marín, calificó los hechos como una masacre y afirmó que ‘colombianos matando colombianos, sacrificando niños a los que negamos su derecho a un buen futuro’. Sus declaraciones subrayan la dimensión humanitaria de un conflicto que sigue cobrando vidas jóvenes.
Los enfrentamientos se produjeron la semana pasada entre las disidencias del Estado Mayor Central (EMC), lideradas por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, y las del Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), de Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá. Ambos grupos se disputan el control territorial en una zona estratégica para el narcotráfico y la minería ilegal.
El Guaviare, ubicado entre la Orinoquía y la Amazonía, ha sido históricamente un bastión de grupos armados. Tras la desmovilización de las FARC en 2016, las disidencias ocuparon la zona y continuaron ejerciendo control mediante actividades ilícitas. En enero de este año, un enfrentamiento similar en la misma región dejó 26 muertos, lo que evidencia la persistencia de la violencia en el posconflicto colombiano.












