Recorrido por las instalaciones de Delaney Hall en Newark
Una delegación de congresistas pertenecientes al Partido Demócrata realizó este miércoles una visita de inspección al centro federal de detención de inmigrantes Delaney Hall, ubicado en la ciudad de Newark, Nueva Jersey, donde en días recientes se han registrado manifestaciones y denuncias de huelga de hambre entre los internos. El representante Adriano Espaillat, de ascendencia dominicana y que representa a Manhattan, encabezó la comitiva legislativa.
Tras completar un recorrido de aproximadamente sesenta minutos por las instalaciones, Espaillat describió las condiciones como inhumanas y emitió una contundente promesa de clausurar definitivamente el recinto de reclusión migratoria.
Encuentro con familiares en el exterior del complejo
Los representantes Jerry Nadler y Dan Goldman, ambos por el distrito de Manhattan, dialogaron posteriormente con los manifestantes y parientes de detenidos que se concentraban frente a la verja perimetral del complejo. Goldman expresó ante los medios de comunicación que el objetivo primordial de la visita consistía en garantizar la atención inmediata de las condiciones existentes dentro del centro.
Más de medio centenar de personas portaban pancartas exigiendo el cese de la separación familiar y entonaban consignas reclamando la liberación de todos los detenidos, algunas dirigidas en tono desafiante hacia los efectivos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas que custodiaban el perímetro con equipo antidisturbios.
Escalada de tensión y denuncias de uso de fuerza
Las protestas dieron inicio el viernes y en determinados momentos han alcanzado niveles notables de confrontación. El lunes, el senador demócrata por Nueva Jersey, Andy Kim, denunció públicamente que agentes del ICE le rociaron gas pimienta mientras encabezaba una delegación de funcionarios que pretendía acceder al interior de la instalación junto a la gobernadora estatal Mikie Sherrill, a quien también se le negó la entrada.
Según el relato del legislador, en lugar de propiciar un diálogo constructivo sobre las precarias condiciones de los detenidos, las autoridades migratorias respondieron con el despliegue de un vehículo blindado y una formación de agentes armados, generando un clima de mayor tensión en las inmediaciones del centro.









