La renuncia expone tensiones internas y cuestionamientos sobre el rumbo del partido hacia 2028
La renuncia del diputado Rogelio Alfonso Genao Lanza al PRSC, revelada por el presidente del partido, Federico (Quique) Antún, evidencia una fractura interna luego de que no se le otorgara la Secretaría General. El hecho ocurre en un contexto de reorganización partidaria y críticas sobre la capacidad de la organización para conectar con la juventud y enfrentar los comicios de 2028.
Antún respondió este martes con una carta en la que detalló que Genao aspiró a la Secretaría General, pero la dirección no le otorgó el cargo, lo que habría llevado al legislador a rechazar otros dos puestos: la Secretaría Nacional Electoral y la segunda vicepresidencia nacional, esta última descrita como ‘con vocación sucesoras’. El presidente reformista justificó la decisión argumentando que Genao se limitó a atender su circunscripción, ‘desconociendo el territorio nacional y a la mayoría de los dirigentes’.
En la misiva, Antún sostuvo que la Secretaría General requiere dedicación permanente, atención regular desde la sede del partido y contacto activo con las estructuras territoriales, incluso en fines de semana. Añadió que la organización debe prepararse para las elecciones de 2028 y que sus cargos ejecutivos deben responder a esas exigencias. Asimismo, aseguró que la decisión de la convención tuvo un ‘respaldo plebiscitario’ de los delegados, aunque no precisó la cantidad de votos.
El presidente del PRSC negó que Genao hubiera sido excluido y afirmó que le ofrecieron alternativas concretas. Aclaró que el diputado no ocupaba un cargo ejecutivo antes de la convención: era miembro del Directorio Presidencial, diputado y vocero del bloque reformista en la Cámara Baja. También defendió la renovación de los órganos partidarios, como la creación de la Comisión Ejecutiva Presidencial y la Comisión Superior Estratégica, y la incorporación de nuevos dirigentes al Directorio Presidencial.
En su carta de renuncia, Genao dijo que se marchaba sin rencor y desde la gratitud, pero advirtió que esta no debía confundirse con resignación. Cuestionó la ‘tibieza’ y la ‘dejadez’ de la dirigencia y sostuvo que el PRSC carece de rumbo, liderazgo y propuestas capaces de motivar a la juventud. Acusó a la dirección de sacrificar a militantes fieles para intentar reciclar un liderazgo incapaz de reconocer la realidad de la organización. Antún reconoció que las preocupaciones de Genao sobre el rumbo del partido y su capacidad para conectar con los jóvenes ‘merecen ser examinadas seriamente’.











