El lanzador zurdo Cristopher Sánchez extendió su histórica racha sin permitir anotaciones a 44 entradas y dos tercios, superando la marca que pertenecía al miembro del Salón de la Fama Grover Cleveland Alexander desde 1911. La hazaña se consumó en la victoria de los Phillies de Filadelfia por 3-0 sobre los Padres de San Diego, completando la barrida en la serie de tres encuentros.
Un récord para la eternidad
Sánchez, quien mejoró su foja a 6-2, necesitaba completar cuatro episodios para rebasar el registro de 41 entradas que ostentaba Alexander. El zurdo no solo alcanzó la meta, sino que añadió tres capítulos adicionales en blanco antes de abandonar el montículo tras realizar 100 lanzamientos.
El momento de mayor tensión se vivió al inicio del cuarto inning, cuando Manny Machado conectó un elevado profundo al jardín izquierdo que Edmundo Sosa capturó justo frente a la pared. Sánchez procedió a ponchar a Xander Bogaerts y, tras un doble de Ramón Laureano, consiguió que Jackson Merrill bateara roletazo a la intermedia para establecer el nuevo récord de la franquicia.
Hazañas que marcan época
Con esta actuación, el serpentinero implantó otra marca del club: cinco aperturas consecutivas de al menos siete entradas sin permitir carreras, convirtiéndose en el sexto lanzador en lograrlo en toda la historia de las Grandes Ligas. Tras ponchar al emergente Ty France para cerrar la séptima entrada, Sánchez levantó los puños en señal de triunfo ante una ovación ensordecedora.
En el apartado ofensivo, Trea Turner disparó jonrón solitario en la novena entrada —su séptimo del año— y Kyle Schwarber produjo carrera con sencillo durante un sexto episodio en el que los Phillies fabricaron dos anotaciones decisivas.











