Ojalá pudiera serlo para el mundo, aunque podría considerarse demasiado pretencioso.
Vemos que la actual coyuntura que se vive en Medio Oriente pudiera ser un punto de inflexión para la República Dominicana.
Depende de cómo podamos apreciar el momento y los efectos que estamos sintiendo por las consecuencias del alza del petróleo, sus derivados y otros productos como los abonos.
Y, además, con todas las otras cosas que pudieran variar por la situación.
El diálogo que se promueve desde el Gobierno con sectores productivos, políticos y sociales puede tener un sentido de trascendencia si nos atreviéramos a identificar cuestiones fundamentales para fortalecer nuestra dinámica.
Asumir un cambio de rumbo..










