Pedro Urrutia reconoce deficiencias en fiscalización y advierte que montos podrían variar por reclamaciones
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) determinó ajustes por más de 1,500 millones de pesos a comercios propiedad de chinos, una medida que pone en el centro del debate la fiscalización equitativa y el peso de la evasión en las recaudaciones. El director de la entidad, Pedro Urrutia, admitió de forma sutil deficiencias en el proceso.
El director de Impuestos Internos, Pedro Urrutia, reconoció que ha habido deficiencias en la fiscalización de los comercios propiedad de chinos, al determinar ajustes impositivos por más de 1,500 millones de pesos. La cifra, conocida el 30 de septiembre de 2026, coloca a este sector en el foco de la política recaudatoria.
Urrutia diferenció entre la determinación de los ajustes y su cobro, y señaló que el monto podría variar si se presentan reclamaciones, aunque no eliminarse por completo. Esta flexibilidad procesal es vista como una señal de que la DGII busca evitar acusaciones de arbitrariedad.
Para prevenir percepciones de discriminación o persecución contra los comercios chinos, caracterizados por ofrecer precios más asequibles, la DGII debe aplicar la misma fiscalización a todos los establecimientos. La evasión fiscal sigue siendo una de las principales limitaciones de las recaudaciones en el país.
La determinación de estos ajustes exige mayor rigor de la DGII en sus procesos. A nivel nacional, el caso reabre el debate sobre la justicia fiscal y el trato equitativo a los contribuyentes, en un contexto donde la informalidad y la evasión limitan los ingresos del Estado.










