Sentenciados a dos años de prisión por conspiración para lavar dinero en un esquema transnacional
Dos dominicanos indocumentados en Estados Unidos recibieron sendas condenas de dos años de prisión por su rol en una red de fraude a abuelos que operaba desde República Dominicana. El caso pone de relieve los desafíos de la criminalidad transnacional y su impacto en la comunidad migrante.
Luis Alfonso Bisonó Rodríguez, de 35 años, y Engels Guillermo Almengot Valerio, de 26, fueron condenados a dos años de prisión cada uno por conspiración para lavar dinero obtenido mediante un sofisticado esquema de fraude dirigido contra adultos mayores, según informó el fiscal federal Troy Rivetti, del Distrito Oeste de Pensilvania. Ambos cumplirán además tres años de libertad supervisada tras sus condenas.
De acuerdo con las pruebas presentadas ante el tribunal, los dos dominicanos, que residían ilegalmente en Estados Unidos —Rodríguez en Cleveland, Ohio, y Valerio en Paterson, Nueva Jersey—, participaron en una operación que manejaba dinero procedente de la estafa conocida como ‘grandparent fraud’ o fraude a los abuelos, ejecutada por delincuentes que operaban desde República Dominicana.
El modus operandi consistía en que los estafadores contactaban a personas de edad avanzada haciéndose pasar por un nieto u otro familiar cercano en una supuesta emergencia para exigir dinero inmediato. Una vez convencidas las víctimas, coordinaban con conductores de servicios de transporte privado para recoger el efectivo en las viviendas de los adultos mayores y entregarlo a miembros del grupo. Rodríguez y Valerio recibieron directamente dinero en efectivo de algunos de esos conductores; parte de los fondos se depositaba en cuentas bancarias y otra cantidad se enviaba mediante transferencias de dinero a República Dominicana. Valerio se encargaba de solicitar los servicios de transporte utilizados para recoger el efectivo.
El caso fue procesado por el fiscal federal adjunto Brendan T. Conway en representación del Gobierno de Estados Unidos. El fiscal Rivetti destacó el trabajo del FBI, que contó con la colaboración de numerosos departamentos policiales de distintas partes de Estados Unidos durante la investigación que condujo a las condenas. Las autoridades estadounidenses han advertido en reiteradas ocasiones sobre este tipo de estafas, en las que los delincuentes utilizan llamadas telefónicas u otros medios para crear situaciones de emergencia y presionar a las víctimas a actuar rápidamente.










