El caso sienta un precedente sobre los límites de la libertad de expresión en redes sociales y medios digitales
La justicia dominicana condenó al comunicador Ángel Martínez a un año de prisión suspendida por difamar a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, en un caso que marca un precedente sobre la responsabilidad penal en delitos de alta tecnología y el equilibrio con la libertad de expresión.
La jueza Clara Luz Almonte, de la Segunda Sala Penal del Distrito Nacional, dictó la sentencia tras acoger un procedimiento penal abreviado en el que Martínez admitió ‘de manera libre, voluntaria y consciente los hechos’, luego de ser asesorado por su abogado. Durante la audiencia, el comunicador reconoció su responsabilidad, pidió disculpas a la ministra y manifestó que en ocasiones anteriores se había retractado de algunas de las afirmaciones que había proferido en contra de Faride Raful.
La condena se fundamenta en la violación de la Ley 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología. Como parte de las condiciones para mantener la suspensión de la pena, la jueza ordenó a Martínez abstenerse de realizar cualquier tipo de comunicación, publicación o mención sobre la ministra de Interior, ya sea a través de redes sociales, medios escritos o cualquier otra vía. También deberá permanecer en el domicilio informado al tribunal, notificar cambios de residencia y presentarse periódicamente ante el juez de ejecución de la pena. El incumplimiento de estas reglas podría revocar la suspensión y llevarlo a prisión por un año.
En el aspecto civil, el tribunal acogió la constitución en actor civil de Faride Raful, representada por el abogado Miguel Valerio, y reconoció la responsabilidad civil de Martínez, estableciendo una indemnización de RD$2 millones a favor de la ministra, conforme al acuerdo presentado por las partes. Valerio expresó su conformidad con el procedimiento abreviado y con los términos acordados, incluida la reparación económica.
La jueza Almonte destacó la importancia de preservar la dignidad y la intimidad de las personas afectadas, así como las consecuencias que ciertas expresiones pueden tener en su vida familiar, moral y social. También hizo un llamado a la reflexión a quienes incurren en este tipo de conductas, señalando que Martínez ha tenido varios procesos en ese tribunal. La lectura íntegra de la sentencia fue fijada para el 14 de octubre, fecha en la que las partes quedaron formalmente convocadas.







