El historiador revela cómo Washington dejó caer a Bosch ante la presión militar
El director del General de la Nación, Roberto Cassá, reveló que el Departamento de Estado de Estados Unidos adoptó la postura de «dejar a Juan Bosch por su cuenta» días antes del golpe de Estado de 1963. La declaración, hecha a El Nacional, se basa en el testimonio del diplomático John Bartlow Martin.
En una entrevista telefónica con El Nacional, Cassá detalló que el presidente dominicano solicitó el envío de un buque destructor estadounidense para disuadir a los mandos golpistas. Tras consultar con Washington, la respuesta fue negativa y el Departamento de Estado decidió no intervenir.
El historiador citó el libro Overtaken by Events de John Bartlow Martin para evidenciar la división en la dirigencia norteamericana entre el sector reformista de la administración Kennedy y la facción de seguridad de línea dura. Mientras unos promovían reformas sociales en la región como antídoto al castrismo, los agregados militares de EE.UU. en el país respaldaron a la jerarquía militar conservadora.
En el ámbito local, la crisis se aceleró tras la promulgación de la Constitución de abril de 1963, calificada por Cassá como la más avanzada de la historia dominicana. Grupos de derecha articulados en la Asociación Acción Dominicana Independiente y la Unión Cívica Nacional impulsaron movilizaciones públicas.
Estas movilizaciones contaron con el respaldo de sectores del clero e integrantes de las fuerzas armadas opuestos a los controles de Bosch contra la corrupción administrativa. El relato de Cassá arroja luz sobre la geopolítica de la Guerra Fría en y el rol de Estados Unidos en la política dominicana.











