Lilliam Fondeur llama a prevenir la violencia desde la escuela y la familia
La muerte de una niña de 14 años y la detención del agente policial Edwin de los Santos Guerrero, de 23 años, reabren el debate sobre la prevención de la violencia de género y el rol del sistema educativo en República Dominicana.
Una niña de 14 años está muerta. El agente policial Edwin de los Santos Guerrero, de 23 años, está detenido. El caso, difundido el 10 de septiembre de 2026, ha movilizado a la Policía, el Ministerio Público, las autoridades, la familia y los vecinos. La educadora Lilliam Fondeur firma un análisis que trasciende el hecho y apunta a las raíces estructurales de la violencia.
Fondear describe la relación entre una niña y un adulto como ‘la danza de la desigualdad y la violencia’. Critica que la sociedad solo reaccione después de la tragedia: ‘Ahora sí aparecen todos’, escribe, y subraya que tanto la víctima como el victimario pasaron por el sistema escolar. ‘Ambos fueron formados —o debieron ser formados— por una sociedad que dice querer vivir sin violencia’, plantea.
El texto recuerda que República Dominicana cuenta con leyes, normas, protocolos y programas, pero sigue esperando una legislación integral contra la violencia hacia las mujeres: la llamada Ley Mirabal. Menciona que el Ministerio de Educación tiene programas de Educación Sexual Integral en Valores y Cultura de Paz, estrategias para prevenir uniones tempranas y protocolos de respuesta ante violencia de género. Sin embargo, Fondeur insiste en que educar para la no violencia no puede reducirse a un contenido curricular: debe ser una forma de relacionarnos.
La autora enfatiza que la prevención debe involucrar a la familia, los medios, las comunidades, las iglesias y, de manera fundamental, la escuela. ‘No basta con educar a las niñas para reconocer la violencia. Hay que educar a los varones para no ejercerla’, afirma. Concluye que una sociedad que solo aparece después de la tragedia llega tarde, y que ya se llegó tarde para ella; ahora hay que conseguir no llegar tarde para las que todavía están aquí.











