La concluyó dejando atrás el torneo más masivo en la historia del deporte rey.
Según datos oficiales del oragnismo rector del balompié mundial, un total sin precedentes de colmaron las gradas de los 16 estadios repartidos entre.
Esta asombrosa cifra pulverizó por completo la de , duplicando prácticamente los de espectadores de aquel torneo.
El gigante de la demostró que la no conoce fronteras y que es un país con todas las facilidades para realizar un de esas características.
El nuevo formato expandido a y convirtió al continente en un hervidero humano.
Los recintos operaron bajo una ocupación asombrosa del , promediando más de 65,000 fanáticos por encuentro.
El de los resalta el impacto de las : El Olimpo de Nueva York / Nueva Jersey: se coronó como el epicentro del torneo al albergar la donde.
Este recinto registró la más alta con un acumulado de 645,186 espectadores.
: Dallas, con su imponente , no se quedó atrás aportando a la causa global.
Su lleno total de en un solo partido permitió que la historia de los mundiales cruzara la barrera de los 50 millones de boletos vendidos de por vida.
: El histórico de la lideró la mayor individual en encuentros de con , acumulando 404,120 almas en sus cinco partidos programados.
Por su parte, Monterrey sumó 204,176 y Guadalajara 180,930 asistentes.
: En Canadá, el rugido de se hizo sentir con , mientras que cerró filas aportando 258,088 personas a la gran fiesta de fútbol.
La locura comenzó a dar señales de récord desde muy temprano.
Portales de cobertura global registraron que apenas al cierre de la , unos de hinchas ya habían pasado por los torniquetes, superando todo el acumulado de ediciones previas en solo.
El propio presidente de la , , bautizó al como una jornada histórica al congregarse en los estadios en un solo día, marcando el rumbo de lo que sería una epopeya comercial y social.
Fuera de las canchas, el impacto humano se replicó en las calles: más de de personas celebraron en paralelo en los ..











