La bailarina que trabajó con Karol G y Maluma enfrenta el trauma y la burocracia migratoria
Liz Marrero, bailarina y coreógrafa venezolana radicada en Los Ángeles, perdió a tres familiares en el doble terremoto de Venezuela. Su historia expone el impacto de las políticas migratorias y la resiliencia de la diáspora.
Liz Marrero, una bailarina y coreógrafa venezolana que ha acompañado a figuras como Karol G, 50 Cent y Maluma, perdió a su madre, Norellys Marrero; su hermana, Kairol Piñero Marrero; y su cuñado, Rafael Brito en el doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio. Desde Los Ángeles, donde reside desde hace más de una década, reconoció las manos de su hermana fallecida por videollamada y desde entonces vive con el trauma.
Sus sobrinos Sebastián, de 16 años, y Samuel, de 11, sobrevivieron a la tragedia. El mayor vio derrumbarse edificios en La Guaira desde una playa cercana, y el menor fue rescatado con vida de entre los escombros 24 horas después. Samuel se recupera de fracturas y una parálisis facial que requieren atención médica diaria, mientras ambos, promesas del béisbol venezolano, lidian con la pérdida de sus padres y su hogar.
La historia de Marrero está marcada por el asilo negado a su madre, quien había regresado a Venezuela el 24 de abril pasado tras perder el amparo del TPS otorgado en 2023 por el entonces presidente Joe Biden. La familia se había mudado temporalmente a un edificio en La Guaira que colapsó ocho días después, mientras que sus apartamentos antiguo y nuevo quedaron intactos. Marrero reflexiona sobre un destino alterno y encuentra consuelo en la promesa de cuidar a sus sobrinos.
El caso de Marrero refleja la situación de miles de migrantes venezolanos en Estados Unidos que enfrentan la incertidumbre migratoria y las secuelas de desastres naturales. Su historia ha recibido apoyo de amigos, jefes y la comunidad artística de Los Ángeles, y destaca la resiliencia de la diáspora dominicana y latina ante la adversidad.












